domingo, 10 de julio de 2011

Paul Boccara, Crisis del Euro o Europa Social. Vídeo de Cohn- Bendit


Jueves, 02 de Septiembre de 2010
Entrevista a Paul Boccara* publicada por L’Humanité, en Francia.
Traducido del francés por Carlos Mendoza**
Vídeo de Cohn-Bendit en español- subtitulado-
¿Que hacer ante los planes de austeridad impuestos en Europa? Para el economista comunista Paul Boccara, la evolución de la crisis, el impase al cual conducen los planes europeos de sostén a las deudas públicas, refuerzan la credibilidad de las propuestas que el avanza a favor de una transformación de la construcción europea, del rol del BCE (Banco Central Europeo) y del euro. Propuestas que el concibe como una contribución al reagrupamiento de las fuerzas del progreso.

Las medidas adoptadas por los dirigentes europeos, a comienzos de Mayo, ¿constituyen un viraje en la crisis que sacude a la Unión Europea?

Paul Boccara. La crisis griega y su dimensión europea se desarrollan desde hace meses, pero la insuficiencia de las medidas adoptadas y la gravedad de la situación en toda Europa del Sur, han generado un verdadero giro. Eso confirma nuestros análisis marxistas y comunistas. Porque la creación de un fondo de estabilización europeo – un giro por la amplitud de las transformaciones – persiste en sostener los mercados financieros y los bancos y no un desarrollo social. Esto fragiliza las medidas y refuerza la exigencia de transformaciones radicales de progreso social.

¿Que relación hay entre todos los eventos producidos desde el 2008?

Paul Boccara. Lo que ha estallado en 2008 es un sobreendeudamiento privado considerable, con la crisis financiera de los « subprimes » y la enorme especulación mundializada con esta deuda. De donde las dificultades extremas de los bancos y, luego de una crisis profunda de sobreacumulación financiera, la crisis de acumulación real, con el retroceso del crecimiento a nivel planetario, en 2009.

La profundidad de la crisis de 2008 y 2009 ha provocado un giro en la crisis sistémica, con enormes intervenciones de los Estados y los Bancos Centrales para salvar el sistema. Pero esto ha reforzado mucho el endeudamiento público. De un sobreendeudamiento privado hemos pasado a un sobreendeudamiento público. Lo cual ha relanzado la especulación sobre las deudas públicas, porque no se han cambiado los criterios de los bancos y los fondos, a pesar de la promesas de una nueva regulación. La inmensidad de la especulación reenvía a una crisis radical del sistema capitalista. La especulación invade como un cáncer, contra la utilización de los formidables progresos técnicos para las nuevas necesidades sociales.

¿Que es lo que hace posible tal desarrollo del cáncer especulativo?

Paul Boccara. Eso se debe, ante todo, al desacople de las monedas con relación al oro. De donde una creación monetaria desenfrenada de dólares y de euros, una base para la especulación. La revolución informacional, de su lado, permite enormes economías de los factores de la producción en relación a esta, lo que libera disponibilidades considerables para especular. Pero, las economías en los factores de la producción refuerzan también la insuficiencia de la demanda, que es compensada por un endeudamiento privado y público, que tiende a devenir excesivo y a implosionar.

¿Como se sitúa la crisis griega en esas evoluciones?

Paul Boccara. Hay una especificidad de la Unión Europea y otra de Grecia. Gracias al euro, países como Grecia, España, Portugal, Italia y aun Francia, han podido aumentar sus deudas mucho más que si hubieran tenido sus monedas nacionales. El euro ha favorecido el sobreendeudamiento público de Grecia y de otros, para comprarles sobre todo a Alemania, muy dominante comercialmente en la Unión Europea, o aun a Francia, notablemente armas. Hubo tanta deuda en relación a las posibilidades de reembolso de Grecia, que las agencias calificadoras de riesgo degradaron su riesgo país y la tasa de interés sobre su deuda no ha cesado de subir. Se pasó a una especulación a la baja del valor de los títulos para elevar las tasas de interés. Con su déficit y tasas de interés de hasta 11% y más sobre nuevas emisiones de deuda, Grecia no pudo continuar endeudándose para pagar vencimientos de su deuda anterior.

Esta crisis de la zona euro, ¿amenaza todo el sistema monetario y financiero internacional?

Paul Boccara. Esta crisis de sobreendeudamiento público y de especulación, afecta a países bien más importantes como España. Los bancos de los países en dificultad y, sobre todo, los de Francia y Alemania, están expuestos debido a sus tomas de deuda pública, al igual que los fondos y las aseguradoras. Pero también los bancos y los fondos especulativos de los EE.UU. De donde la repercusión a escala mundial. Además, es posible que la especulación norteamericana haya apuntado también a la defensa del dólar y de los títulos públicos norteamericanos, con el fin de descargar las dificultades sobre el euro, en la confrontación con Europa, con China…En efecto, la próxima crisis de sobreendeudamiento, mucho más grave a escala mundial, concernirá todos los títulos públicos, la deuda norteamericana, que es la más formidable y el dólar.

Frente al fracaso de la construcción europea actual, algunos llegan a proponer la salida de nuestro país de la zona euro. ¿Es eso una solución?

Paul Boccara. Nosotros habíamos criticado la moneda única y propuesto una moneda común. Lo que sucede justifica nuestras críticas. Pero, los que proponen la salida del euro no ven que las posibilidades de creación monetaria, de la revolución monetaria, pueden ser utilizadas para hacer predominar el desarrollo social. La Unión Europea ofrece una bien más amplia superficie para la creación monetaria. Se podría apoyar en el euro para el financiamiento del progreso social y de la cooperación en Europa, contrariamente a su rol que favorece la exportación de capitales y provoca la debilidad del crecimiento europeo. Aun más, abandonar el euro equivale a dejar que el dólar domine el mundo para las finanzas. Cambiar el rol del euro contribuiría a otra construcción mundial emancipada del dólar, con una verdadera moneda común mundial para el progreso social. Para China, cooperar con el euro, para contrarrestar la dominación de los EE.UU. es mucho más creíble.

Las propuestas recientes de la Unión Europea de creación de un fondo de estabilización y de transformación del rol de la BCE, ¿no pueden permitir resolver la crisis?

Paul Boccara. Luego del plan de 110 mil millones de euros, de los Estados europeos y del FMI para rembolsar a los acreedores de Grecia, aumentaron los contagiados. Ya, el plan ha sido condicionado a medidas de reducción de salarios, de jubilaciones, de gastos públicos y de aumentos de impuestos (IVA, etc.) para rembolsar. Pero eso deprimirá el crecimiento y con ello los ingresos públicos y los reembolsos de deuda. Ese tipo de rigor y de riesgos es impuesto en España, Portugal, Italia, Irlanda y aun en Francia, donde Fillon se compromete al congelamiento y aun a la disminución del gasto público. De donde la necesidad de sostenes financieros de cada vez mayor amplitud. Y los dirigentes europeos ahora evocan las insuficiencias de la construcción del euro y de los tratados europeos.

Los dirigentes europeos adelantan tres transformaciones: un fondo europeo de estabilización financiera, rescate de títulos públicos por el BCE y otra gobernabilidad europea. Es muy ambicioso y audaz, pero eso no va en definitiva a resolver la crisis europea, ya que el nuevo plan de 750 mil millones de euros sigue fundamentado en la dominación de los mercados financieros, con deudas para alimentar el fondo y con las compras y ventas de títulos por el BCE, además de la contribución del FMI. Todo esto credibiliza entonces una alternativa radical.

¿Que propuestas alternativas pueden proponerse a propósito del BCE y del Fondo?

Paul Boccara. Nosotros hemos propuesto desde hace mucho tiempo que el BCE, mediante creación monetaria, adquiera títulos de deuda pública. Esto con el fin de sostener servicios públicos y un crecimiento basado en un nuevo desarrollo social, opuesto al denominado pacto de estabilidad. Nuestra propuesta adquiere una nueva credibilidad. Pero, hay que desarrollarla. Yo propongo otro tipo de intervención del BCE y otro tipo de fondo, un fondo europeo de desarrollo social. Esto va en el mismo sentido que la petición de l’Humanité de bajar las tasa de interés para Grecia de 5% a 1% al igual que los planes de relanzamiento social reclamados por la Confederación Europea de Sindicatos y por los propios sindicatos griegos.

¿Como se harían esas intervenciones del fondo y del BCE?

Paul Boccara. Se necesitaría algo mixto, con predominancia pública y social. Por un lado, continuarían las colocaciones de deuda pública en los mercados financiero, pero decrecientemente. Por otro lado, progresarían las deudas públicas financiadas mediante creación monetaria del BCE, haciendo así presión sobre las tasas de interés y las exigencias de los mercados financieros. El BCE adquiriría títulos de deuda pública con tasas muy bajas, incluso nulas. El BCE intervendría vinculado con el fondo de desarrollo social, organizando las atribuciones de los fondos provenientes de rescates de títulos de deudas públicas. El fondo de desarrollo social tendría por objetivo una expansión de los servicios públicos, para un crecimiento duradero de eficacia social, privilegiando a los países en dificultades.

El fondo sería también alimentado mediante impuestos a los flujos financieros. Y se le impondría a los bancos, aseguradoras y fondos de inversión financiera la obligación de adquirir títulos públicos a bajas tasa de interés. Asimismo, el BCE tendría otro rol, de refinanciamiento de los bancos para un nuevo tipo de crédito para el empleo y la formación en las empresas. Este tipo de crédito, desde los fondos regionales hasta el BCE, pasando por un polo financiero público, ofrecería tasas de interés tanto más bajas cuanto más empleo y formación generaran las inversiones materiales y de investigación. El desarrollo de los servicios públicos puede contribuir a una mayor demanda para las empresas y favorecer así ese nuevo tipo de crédito incitativo. Esta doble acción de los Bancos Centrales, por los servicios públicos y por el empleo y la formación, podría continuar hasta el nivel mundial con un nuevo FMI, pasando por otros bancos regionales, como el Banco del Sur en América Latina.

¿No habría en esta propuesta un nuevo tipo de gobernabilidad europea, muy diferente de la que proponen Ángela Merkel y Nicolás Sarkozy?

Paul Boccara. Es necesaria una progresividad y sobre todo una democratización de la gobernabilidad europea. Esto se opondría a la dirección prevista de un nuevo fondo, por la Comisión Europea y por los Estados miembros, sin hablar del control previsto de los presupuestos de los Estados miembros por la Comisión Europea. Un control democrático del fondo de desarrollo social se haría al nivel europeo y al nivel nacional, con representantes del Parlamento Europeo, de los Parlamentos Nacionales, del Comité Económico y Social Europeo, de los sindicatos, de representantes de servicios públicos…Para una nueva gobernabilidad proponemos una democracia participativa y de intervención desde los ciudadanos y los trabajadores, en las empresas, los servicios públicos, las localidades y con los electos (NT:legisladores). La nueva gobernabilidad tendría también una dimensión internacionalista. La Unión Europea está dominada por Alemania, y en menor grado por Francia, a su vez dominada, Es el predominio del capital financiero que provoca esas dominaciones. No se las podrá hacer retroceder, por una verdadera unidad de naciones en la Unión Europea, sino mediante un desarrollo social en cooperación.

¿Que luchas se pueden encarar para impulsar esas nuevas propuestas?

Paul Boccara. Esas luchas deberían hacer confluir très niveles. Ante todo hay una dimensión social con el rol de los sindicatos y del movimiento social, buscando su desenlace político. Luego, están las fuerzas políticas, las fuerzas de izquierda, con nuevos acercamientos entre ellas, sobre un nuevo contenido de transformaciones sociales. En tercer lugar, está el nivel ideológico contra el fundamentalismo de mercado y el estatismo, con la contribución notablemente de los intelectuales, entre los cuales los economistas marxistas y heterodoxos. Se podría organizar un encuentro europeo de participantes de esas tres fuerzas, para debatir contrapropuestas, luchas nacionales convergentes y luchas comunes, sobre una red duradera para la acción y otros temas comunes.

¿Como superar las divisiones de las fuerzas de izquierda y progresistas, francesas y europeas y conseguir unirlas en la acción?

Paul Boccara. Las exigencias sociales de los sindicatos pueden jugar un rol muy importante para hacer presión sobre la social democracia. Así, en Alemania, aun cuando que la social democracia colabora con Merkel, simultáneamente comienza a distanciarse, mientras que la DGB (NT: Federación Alemana de Sindicatos), la CES (NT: Confederación Europea de Sindicatos), con John Monks (NT: Secretario General de la CES), han tomado posición de manera crítica sobre el euro y a favor de un relanzamiento social. Las presiones sociales e ideológicas sobre la izquierda y la social democracia pueden ejercerse tanto más cuanto que están confrontadas al nuevo desafío de la derecha europea, a la audacia y amplitud de sus medidas, dependientes sin embargo de los mercados financieros, opuestos al progreso del modelo de desarrollo social europeo. Si la social democracia quiere conseguir la alternancia, puede verse obligada a trabajar por la alternativa, y el PCF se esfuerza en contribuir a propuestas unificadoras en ese sentido.

En Francia, el Partido Socialista votó en el Parlamento por las medidas europeas para Grecia, pero eso lo puso a remolque de la derecha. Estuvo sin embargo obligado a plantear sus reservas que, si las hubiera desarrollado consecuentemente, podrían haber ido en el sentido de la búsqueda de una alternativa. No alcanza con tener un discurso de izquierda, se necesitan propuestas precisas y audaces. Por otro lado, en la izquierda del PS algunos economistas están en parte influenciados por nosotros.

Frente al cáncer financiero y el cuestionamiento al modelo social y de servicios públicos, lo que puede unir a las fuerzas progresistas, más allá de una emancipación económica y política, es otro tipo de civilización para Europa y el mundo, con otros valores de cooperación, de reparto, de solidaridad y de creatividad común.



Entrevista para L’Humanité realizada por Pierre Ivorra.

*PAUL BOCCARA, economista e historiador francés, marxista, profesor y conferencista universitario, escritor, director de la Escuela de la Regulación Sistémica en Francia.

**Carlos Mendoza, ingeniero, especializado en temas de economía política, escritor, miembro del Consejo Editorial de Tesis 11.
Fuente: http://www.tesis11.org.ar/paul-boccara-crisis-del-euro-o-europa-social/

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