viernes, 30 de noviembre de 2012

La ANP es Estado Observador en la ONU

La Asamblea General de la ONU decidió conceder la condición de Estado Observador a la ANP. Transmito mis mejores saludos al pueblo palestino, junto con el deseo que la ANP lleve con responsabilidad esta nueva etapa a la que accedió. Es también mi deseo que la conducción de Gaza comprenda la relevancia de esta hora para todo el pueblo palestino y proceda en consecuencia. Me resta pedir al gobierno de Israel acciones maduras e inteligentes, también consecuentes con el momento que se vive. La paz será con todos los actores implicados y con el apoyo de la comunidad internacional, con todos los pueblos y naciones del mundo.
Carlos Braverman 
Tel Aviv Israel
30 de noviembre de 2012

miércoles, 28 de noviembre de 2012

ONU, Israel entre Hamas y la diplomacia por Carlos Braverman




Es más que probable que mañana la Autoridad Nacional Palestina logre su estatus de Estado Observador en la ONU. No puedo decir de todos  los palestinos pues Hamas  parece muy ausente de este proceso, por el contrario no acompaña al mismo.
Los estados observadores tienen derecho a hablar en 
la Asamblea General de las Naciones Unidas, participar en las votaciones de procedimiento, patrocinar y firmar resoluciones pero sin voto sobre ellas y otras cuestiones sustantivas. Tienen otros derechos como hablar en los debates, participar en propuestas y enmiendas, practicar el derecho de réplica y también a plantear cuestiones de orden.
Hace un año atrás el reconocimiento en la ONU de un Estado Palestino si Israel hubiera manejado la situación con prudencia, habría logrado socavar el extremismo islamista y garantizar el futuro del mismo como un estado democrático con su seguridad existencial mejor resguardada.
Una vez que la comunidad internacional terminara de definir los límites legítimos del futuro Estado Palestino, la postura de rechazo de Hamas se habría convertido en irrelevante, sobre todo si el mundo islámico habría votado a favor de la resolución.
Abbas ya no tiene hoy  nada que perder. Hamas ha estado socavando su posición de liderazgo y de seguro, Israel con su intransigencia, va a perder otra oportunidad para avanzar hacia la paz con Palestina en condiciones que sean favorables a sus intereses e incurrirá en una derrota diplomática importante
Sin embargo la ANP no va a ser un miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas. Es decir que Palestina no será un estado con sus límites reconocidos y su capital seguirá en disputa.  Seguirá siendo un país bajo ocupación que no tiene suficiente dinero para sobrevivir, seguirá necesitando permisos de Israel para todo tipo de desplazamientos, no le será permitido tener un ejército, no tendrá un aeropuerto o puerto marítimo nacional y continuarán los asentamientos israelíes. Sin contar que seguirá dirigida por dos gobiernos, uno en Cisjordania y otro en Gaza.
Palestina no será soberana y los Acuerdos de Oslo terminarán asfixiándose por su pérdida de vigencia, o las amenazas israelíes de terminar con ellos por la acción unilateral de la ANP, o la caída de ésta por no tener capacidad de encarar el proceso que le da sentido de ser.
Los palestinos se enfrentan a una elección trascendental: el camino de la diplomacia y el desarrollo institucional promovido por la ANP, o el de la confrontación y la lucha armada liderada por Hamas.
La Autoridad Palestina está debilitada y carente de opciones claras. A pesar de su promesa de éxitos, la creación de instituciones y desarrollo estadual han fracasado debido a la crisis de financiación. Mientras tanto, el proceso de paz con Israel se encuentra en un callejón sin salida. En contrapartida Hamas ha sido capaz de hacer girar un conflicto devastador y completamente evitable con Israel como una demostración de que tiene una visión, y es la portadora hoy por hoy del impulso político y diplomático viable. Israel también ayudó en el aislamiento y decadencia de la ANP al humillarla. Paralelamente con Hamas no debe en la actualidad encarar temas como las fronteras, los asentamientos, Jerusalén, la estadualidad palestina u otras cuestiones de estado.
Mientras tanto en las primarias del Likud salieron triunfadores los que buscan la  perpetuación de la ocupación, el fortalecimiento de los asentamientos y la subvaloración de la democracia. 
Es ahora con claridad un partido que no puede ofrecer  al país compromisos diplomáticos  de paz con los palestinos y tampoco  proteger su democracia.
El paso de la ANP en la ONU es importante, pero es claro que sin presión de EEUU para reanudar el diálogo de paz y un programa concreto que avance al final de la ocupación, el panorama es sombrío. Hamás eligió la confrontación e Israel no parece demostrar que tiene otra oferta, si la hay es el momento de mostrarla y tiene que ser muy convincente y veraz para que tenga éxito. Todos salen perdiendo con la intransigencia de Hamás y los gobiernos israelíes que promueven la continuación del actual statu quo. Nuestra seguridad existencial también está amenazada y la salud de nuestra democracia hace tiempo que es crítica.
*Carlos Braverman (Israel): Politólogo y Psicólogo, miembro de la Asociación de Derechos Civiles de Israel. Militante por la coexistencia judeo-árabe y un camino alternativo a la globalización neo-liberal. Miembro del Partido Meretz (Partido Socialista de Israel - Tel Aviv). Presidente del Instituto Campos Abiertos (Investigaciones en Ciencias Políticas).
Derechos reservados: Instituto Campos Israel ISBN963-03- 0316- 2
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domingo, 25 de noviembre de 2012

25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia a la Mujer



El día de las mariposas...
Un hombre viola a una mujer, eso es violencia. Una mujer gana menos que un hombre en el mismo puesto de trabajo, eso es violencia. Un adolescente maltrata a su novia, eso es violencia. Un grupo de amigos le grita cosas a una mujer solo para demostrar su “hombría”, eso es violencia. Un marido obliga a su mujer a prostituirse, eso es violencia. Un hombre cree que “su” mujer es “su” objeto, eso es violencia. Y todo eso es responsabilidad nuestra. De todos y todas.
Cada 25 de noviembre se celebra en todo el mundo el “Día de la no violencia contra la mujer”. Esa fecha conmemora el asesinato de las tres hermanas Mirabal, el 25 de noviembre de 1960, militantes opositoras a la dictadura que ejerció, por más de 30 años, Leónidas Trujillo en la República Dominicana.
Según la “Declaración sobre la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer”, emitida el 20 de diciembre de 1993, “se entiende por violencia contra la mujer a todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”.
Una travesti golpeada por un policía; un marido o hijo que esperan, naturalmente, que su esposa o madre les prepare la comida; un hombre o, por qué no, una mujer que llama “puta” a una chica por ejercer libremente su sexualidad, son hechos que se repiten diariamente y poco se cuestionan. A pesar de que se condena a un violador casi unánimemente, a diario se reproducen este tipo de situaciones de violencia que pasan desapercibidas, que son capilares y que van construyendo y legitimando actitudes violentas. Por consiguiente, aunque sea un punto central, la violencia contra la mujer no terminará con las violaciones, si no el día que entre todos y todas construyamos relaciones de igualdad y respeto entre (todos) los géneros.
El artículo 2° de la declaración mencionada anteriormente plantea qué es violencia sobre la mujer: la violencia física, sexual y psicológica que se produzca en la familia, incluidos los malos tratos, el abuso sexual de las niñas en el hogar, la violencia relacionada con la dote, la violación por el marido, la mutilación genital femenina, la violencia relacionada con la explotación; la violencia física, sexual y psicológica perpetrada dentro de la comunidad en general, inclusive la violación, el abuso sexual, el acoso y la intimidación sexuales en el trabajo, en instituciones educacionales, la trata de mujeres y la prostitución forzada y la violencia física, sexual y psicológica ejecutada o tolerada por el Estado.
Violencia sexual, cifras que alarman.
En el caso puntual de la violencia sexual hay una necesidad de entenderla no sólo como un ataque, sino a la integridad del ser humano. Debe pensárselo como un problema personal pero también eminentemente social, ya que atenta contra la libertad de la persona. “Además, fortalece el estereotipo y desequilibrio cultural del "hombre" productor (dominante) y de la mujer "reproductora" (sumisa), reduciendo a la mujer a objeto sexual y negándole el derecho de actuar en espacios considerados masculinos y, al mismo tiempo, absolviendo a los hombres de una mayor responsabilidad en el ámbito de la reproducción”, plantea María José Lubertino en un artículo publicado en el Instituto Social y político de la mujer (“Si molesta es acoso”, www.ispm.org.ar/documentos.idex.html).
En la Argentina, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 5 niños o niñas es abusado por un familiar de confianza antes de los 5 años. De esa cifra el 87% de los casos son niñas y el 5,6 % de las adolescentes se iniciaron sexualmente por la fuerza.
“El acoso sexual viola derechos sexuales básicos como el derecho a la libertad sexual (la posibilidad de los individuos de expresar su potencial sexual, libres de coerción, explotación o abuso en cualquier tiempo y situaciones de la vida) y el derecho a la autonomía sexual, integridad sexual y seguridad del cuerpo sexual, lo que incluye el control y el placer de nuestros cuerpos libres de violencia de cualquier tipo”, agrega, en el mismo artículo, María José Lubertino.
Pero también es parte del acoso sexual la violencia que muchas veces el imaginario social vuelca sobre la mujer violada. Frases como “un poco de culpa la mujer también tiene” o “¿para qué sale vestida así, quiere que la violen?” son frecuentemente escuchadas y reproducen una lógica que, en muchos casos, parecería justificar un acoso.
Por otro lado, la violencia contra la mujer es doble cuando es pobre. Un aborto en una cocina es un acto de violencia de toda la sociedad contra una mujer. El problema no es si un niño o no niño vive o muere (los abortos se siguen haciendo igual sin importar esa discusión) sino que siempre las que se mueren son mujeres pobres. Las excluidas son doblemente excluidas, por pobres y por mujeres.
Actualmente, también sobre cifras de la OMS, en la Argentina se estima que se realizan más de 500.000 abortos al año frente a unos 700.000 nacimientos. El aborto es la primer causa de mortalidad materna. Una de cada tres muertes es producto de abortos mal practicados, mientras que los abortos realizados en condiciones adecuadas casi no conllevan riesgo para la paciente.
El caso de Romina Tejerina da cuenta de esta situación. Romina fue violada y quedó embarazada. Durante siete meses ocultó su embarazo e intento abortar con métodos caseros. Luego, parió sola en el baño de su casa y presa de stress post-traumático hirió mortalmente a la recién nacida. Hoy, Romina se encuentra detenida en el penal de mujeres de Jujuy. Actualmente, son muchas las mujeres que deciden abortar, sin embargo el derecho a ejercerlo es de aquellas que cuentan con los recursos económicos para que su vida no corra riesgos. La violencia sexual es también violencia económica y mientras no se garantice el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, seguirán habiendo abortos. La posibilidad de sobrevivir a los abortos clandestinos será garantizada únicamente por el dinero y no por quién debe hacerlo: el Estado.
¿Por qué el 25?, ¿por qué muchos 25?
En el Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, que se llevó a cabo en Bogotá en 1981, se acordó esta fecha como forma de rendir homenaje a tres hermanas Dominicanas: Minerva, Patria y María Teresa Mirabal.
Conocidas y representadas como “las Mariposas”, nombre secreto de Minerva en sus actividades políticas clandestinas en contra de la tiranía de Trujillo, se convirtieron en un símbolo de la resistencia popular y feminista. El 25 de noviembre de 1960 Minerva y María Teresa fueron a visitar a sus esposos a la cárcel, en compañía de su hermana Patria. Miembros de la policía secreta de Trujillo las interceptaron en un lugar solitario del camino. Cubiertas de sangre, destrozadas a golpes, estranguladas, fueron puestas nuevamente en el vehículo en el que viajaban y arrojadas a un precipicio, con la finalidad de simular un accidente. La noticia de estos asesinatos conmovió y escandalizó a la nación dominicana e impulsaron el movimiento anti-trujillo. Finalmente éste fue asesinado en 1961 y su régimen cayó poco después.
Las mariposas representan la lucha de cada una de las mujeres, de todos y todas los que luchan, sean gays, lesbianas, transgénero, travestis o transexuales. Son también cada una de las violadas, presas o desaparecidas en la Argentina. Son y fueron nuestras compañeras y en ellas está nuestro deseo de construir una sociedad con diversidad de iguales, sin violaciones pero también sin maridos que manden a lavar los platos a sus esposas. Son todas mariposas, son nuestras mariposas.
(Para más información sobre la historia de las Hermanas Mirabal se puede leer el libro de Julia Álvarez, En el tiempo de las mariposas, Atlántida, 1994). Este 25-11 y siempre soy otra vos...
ILL DA QUESH
(Las mayas dicen soy otra tú)
Soy...
María Soledad, violada y muerta en Catamarca...
Teresa Rodríguez, muerta en un piquete...
Romina Tejerina, presa y recluida en Jujuy...
Claudia Sosa, presa en Mendoza...
Soy...
violada por Hoyos en Salta,
Leyla y Patricia violadas y asesinadas en Santiago del Estero,
Soy...
las chicas asesinadas en Mar del Plata, (hace años)...
la trabajadora violada en el ANSES...
las niñas violadas en el Congreso...
Johana secuestrada y agredida en un hospital...
Soy...
Marita, Vanesa, Lidia, y tantas secuestradas para el tráfico de mujeres y la prostitución en La Rioja, Tucumán, Córdoba, Río Gallegos...
abusada por los curas en todo el país...
una originaria en el Norte, con un nombre inventado y _ prisionera para votar...
una originaria desterrada de su lugar,
Soy....
una desnutrida muerta en los hospitales
Soy...
una hambrienta en un piquete mundial
una negra en el mundo
una africana sin clítoris,
una musulmana, que pueden lapidar
una moribunda en coma cuatro por un aborto séptico _ (custodiada por la policía)...
una mujer estéril y presa por un aborto séptico
una muerta por aborto séptico
una abusada y golpeada por mi compañero, padre, tío, padrastro, extraño etc.
Soy una muerta por los mismos,
soy insultada y descalificada por mi/s compañer@s
soy una desaparecida de la dictadura y de las democracias ...
Soy MUJER, TRAVESTI, TRANSGENERO, TRANSEXUAL, LESBIANA, INTERSEX, NEGRA, MUSULMANA, AMERICANA, EUROPEA, POBRE, OPRIMIDA...
Soy mujeres violentadas, golpeadas, violadas, presas, insultadas, asesinadas, discriminadas, torturadas, desaparecidas, traficadas, cercenadas, prostituidas... muertas
Lo padezco en el cuerpo, es una enfermedad,
el remedio que no calma mi dolor,
pero que me ayuda a seguir adelante es...
revelarme día a día, rebelarme momento a momento,
Ser millones de mujeres que se rebelan frente a la opresión
Ser millones de mujeres que queremos cambiar las _ relaciones sociales y desterrar la principal... el PODER
Dicen las Mayas ill da quesh, soy otra tú,
soy otra vos, y otra voz, miles de voces...
Fuente: Indymedia Argentina 25/11/03

sábado, 24 de noviembre de 2012

Mirar desde arriba o mirar desde abajo: entrevista a Raúl Zibechi


A finales de octubre de 2012 Raúl Zibechi, periodista uruguayo y analista internacional, viajó a México para presentar su más reciente trabajo “Brasil Potencia. Entre la integración regional y un nuevo imperialismo”, editado por Bajo Tierra Ediciones y JRA (Jóvenes en Resistencia Alternativa). Gracias a quienes hicieron posible este viaje y esta edición mexicana pudimos entrevistarlo acerca de varios temas sobre los cuáles consideramos es necesario reflexionar siempre. Este es el resultado de esta amena y polémica plática, en donde se abordaron algunos asuntos generales que nos fueron abriendo caminos para replantearse el abordaje de las luchas. Queremos agradecer a Jóvenes en Resistencia Alternativa por hacer posible la entrevista, a Xilonen Pérez, integrante de nuestro Colectivo Editorial por las gestiones y a Raúl Zibechi por esta charla, sus refelxiones, su tiempo y sus bromas…

Sobre un posible preoceso revoluionario en México y de cómo se mira desde diferentes perspectivas
- ¿Es posible un cambio revolucionario en el México de hoy, contando las experiencias autonómicas y los niveles de desorganización y de fractura del tejido social?
Para pensar las transformaciones revolucionarias la única guía que tenemos es lo que sucedió en la historia, no podemos guiarnos por la ideología, porque la ideología es una declaración de intensiones o una construcción abstracta. Lo que creo es que hay dos ideas preconcebidas –sobre este tema de transformación revolucionaria- que me gustaría cuestionar.
Una es que un proceso revolucionario puede ser algo dirigido o planificado, en la historia ningún proceso de transformación revolucionaria exitoso –por supuesto dejo de lado la Unión Soviética, China, han sido para mi, fracasados- han sido planificados previamente. Y la segunda es que, transformar lo que hay, construir una sociedad nueva no se puede hacer si previamente esta no es destruida. O sea, o tiene unos niveles de destrucción suficientes como para que en el lugar de lo que cae, lo que se destruye, se pueda construir un mundo nuevo.
Transformar el mundo sobre la base de lo que hay, a mi, no me parece factible. Ahí hay un juicio previo que es necesario modificar.
- Es impredecible el nivel de destrucción en el que vivimos y el que necesitamos para, tal vez, pasar por un proceso revolucionario…
En la historia, todas las revoluciones fueron hijas de la guerra, la revolución francesa, la Comuna de Paris, la revolución china y la revolución rusa. ¿Por qué son hijas de la guerra? Porque había un nivel de destrucción tan grande que hacía que lo anterior no fuera viable pero se podía construir sobre las ruinas otra cosa; después fue más o menos posible. Lo que a mi no me parece viable es transformar el mundo desde lo que hay, qué vas a hacer, volar Sanborn’s, el Radisson, el mal, cómo transformas esto en otra cosa, el mal en otro espacio…yo no me lo puedo imaginar. Eso quiere decir que probablemente un proceso revolucionario no sea viable, aunque yo lo deseo y trabajo por ello, porque los requisitos previos no dependen de nosotros. Las revoluciones, sobre la base de la destrucción del mundo anterior, por ejemlo, la Primera Guerra Mundial no fue una construcción de Lenin ni de los bolcheviques, ellos lo que decidieron –ahí sí concientemente- fue convertir la guerra en revolución. Que es lo que Lenin había visto en la Comuna de París, en la revolución francesa.
Desde un punto de vista más del pensamiento oriental, no es combatiendo lo que hay como eso se debilita, si tu combates frontalmente algo, lo fortaleces. Tremendo lío, verdad? Filosófico, político, epistemológico…pero real.
- Combatiendo al narco, lo único que se hace es fortalecerlo…
¡Claro! Los bolcheviques no debilitaron al Estado zarista, aprovecharon la debilidad de ese Estado, por la guerra y por sus propios errores, para hacer la revolución; después reconstruyeron el Estado, pero esa es otra historia.
Lo que quiero decir es que si nosotros nos afirmamos en procesos anteriores que podemos más o menos conocer y que nos pueden inspirar, tenemos que ir limpiando, despejando el terreno de falsos argumentos o de ideas preconcebidas que no funcionan. Lo que sí funciona, es en un espacio acotado, como un Caracol, construir una Junta de Buen Gobierno, que es una experiencia muy buena y muy necesaria. ¿Luego qué? Yo no sé. No tenemos una teoría revolucionaria para implementar, no la tenemos. Más aún, buena parte del pensamiento emancipatorio debe ser reconstruido o readaptado o rearmado, buena parte de nuestro pensamiento ha mostrado problemas muy serios; lo que yo pensaba hace quince años y los compañeros que están allá en Chiapas, hoy no funciona, es evidente que no funciona, entonces, sin abandonar los principios, sin abandonar una ética, sin abandonar nada, es necesario volver a revolver el estofado para pensar, yo creo que lo peor que podemos hacer es engañarnos, crearnos falsas expectativas.
La izquierda tradicional está cansada de hablar contra el capitalismo, pero todos y cada uno de nosotros, en nuestra vida cotidiana, reproducimos el capitalismo, porque venimos a Sanborn’s, porque consumimos, porque tenemos un Iphone, porque tenemos una grabadora de ultra lujo que nunca había visto en mi vida –y eso que soy periodista- porque vamos a un hotel, porque vamos en carro. Un indígena de la montaña de Guerrero puede hablarme de la revolución y del capitalismo porque está avalado con su vida cotidiana, en el caso nuestro, no. Por eso la revolución, la autonomía, son discursos todavía, la prácticas son menos.
- En ese sentido habrá que romper esa normalidad también en otros contextos, y sólo bajo esa premisa que nos permite reproducir estas estructuras podría pensarse en otras posibilidades…
Totalmente. Si yo conquisto el poder –o una parte del poder- pero la vida cotidiana de la gente sigue funcionando igual, pero no hay un modo de producción alternativo, si la sociedad sigue funcionando como siempre, no podemos hacer nada.
Ustedes habrán leído el Manifiesto Comunista. En el primer capítulo, Marx hace una historia de cómo, en el seno del feudalismo nació el capitalismo. Excelente historia, real: los burgueses no se propusieron construir el capitalismo, ningún burgués decía: -¡Compañeros, así va a estar el asunto! La toma del poder fue el último capítulo de un proceso de siglos. Hoy en nuestras cortas vidas, qué podemos hacer para fecundar un mundo nuevo –llamémosle socialismo, comunismo, es lo de menos-, experiencias prácticas que queden como referentes. La Comuna de París o la Guerra Civil española son referentes ineludibles en cualquier pensamiento y práctica emancipatoria, como lo es el zapatismo.
- Ya es un referente
Ya lo es, aunque no haga más nada, porque probablemente no haga más nada; en algún sentido, más complejo, Cuba. Es un referente también de los límites que tiene el poder estatal, si nosotros pensamos en una transición de diez años sí tenemos que preocuparnos por la táctica y la estrategia, pero si pensamos en una transición de siglos, lo que nos preocuparía es dejar las huellas, las migas, las pequeñas señas –como dice Ginzburg- de que hay otro camino. ¿Queda claro?
- Sí, sólo que pienso en cómo transmitir este cambio de perspectiva frente a poblaciones o experiencias de lucha que están metidas en procesos mucho más inmediatos, cómo llegar y plantear que lo que realmente podemos llegar a hacer es dejar las señales de un camino que construir realmente un camino…
En la historia la idea de construcción está seriamente cuestionada, la idea de construir una sociedad nueva es una construcción del iluminismo, es una construcción del racionalismo moderno pero no tiene nada que ver con la historia de la humanidad.
- Por ejemplo, ahora pienso en el proceso social que está ocurriendo en Cherán y de pronto las conversaciones con los compañeros y con la población en general, van en torno a que realmente están jodiendo al Estado, al gobierno local y al federal, están apostándole a construir un modo distinto de relacionarse socialmente y están pensando en una transformación revolucionaria y son un municipio de casi treinta mil habitantes…están pensando realmente en una transformación desde esta otra perspectiva, plantear que eso es, más que una transformación contundente, resultaría ser a lo largo de la historia, una de las señas, un referente. Si lo comento así, me van a correr.
Si hablas así con los viejos de las comunidades, qué es sino todo el discurso del viejo Antonio. Cuando estuve en la Realidad hablé con Tacho, y le dije:
- Tacho, ¿cuándo empieza la construcción de la nueva cultura política?
- Mira, hemos empezado quinientos tres años, podemos esperar más.
O sea, por eso digo, los viejos de las comunidades, porque hace falta esa visión de larga duración, de largo tiempo, que nuestra cultura occidental no tiene. Porque en la política, por lo menos en México, son todos sexenios y no creo que eso se pueda modificar así nomás, aunque nosotros debemos trabajar en esa dirección.
- ¿Cómo recuperamos este tipo de experiencias, como el zapatismo y Cherán, para otros contextos? ¿Cómo traer este tipo de prácticas a las nuestras?
Uno puede concluir que Zapata fue un fracaso histórico, o puede concluir que es un referente, ¿verdad?, Zapata perdió miserablemente. La idea esa, si nosotros pensamos en el tiempo corto, estamos atrapados, sin nosotros pensamos una transición de siglos, seguramente habrá experiencias muy interesantes, revoluciones derrotadas, revoluciones triunfantes que luego se mueven para el lado menos previsto. Pero además la historia es un proceso no lineal.
Situémonos en el año 1300, en 1348 sobreviene la peste negra, un tercio de la población europea desaparece, un tercio en dos años, es brutal, imagínate que treinta millones de mexicanos que se mueran en dos años, una catástrofe.
- Ya con los que llevamos es suficiente…
Bueno, eso sucedió en Europa, sobre esa base, sobre ese vacío demográfico, sobre ese horror cultural, social, ese miedo gigantesco que hubo a la muerte, comenzó a nacer el capitalismo. ¿Qué pasó después? Bueno, seis siglos de avance del capitalismo, de rebeliones, del más diverso tipo, de rebeliones campesinas, urbanas, la colonización. Todo eso. Esa es la historia.
La lucha por el socialismo tiene un siglo y poco, estamos en 1400 –si fuera algo similar- con la diferencia de que hoy la peste negra tiene cara de bomba atómica, de aniquilación, de genocidio. Hoy las armas de destrucción de la humanidad son mucho más perfectas y a veces más sutiles.
¿Qué tenemos que hacer? Por supuesto que a los campesinos de Cherán tu no puedes decirles, “tu vas a ser una miga de pan para que otros la recojan”, no le puedes decir eso a la gente, pero con un poco de sabiduría y elegancia sí se le puede decir –reflexionando sobre la historia de su pueblo- porque finalmente son pueblos que llevan cinco siglos resistiendo. Y esa es la matriz que preguntabas para poder recuperar esta experiencia. A ellos no les puedes hablar de la Comuna de Paris ni de Leningrado, pero sí de sus antecesores.
La más pequeña cosa que se haga, es fundamental porque es lo que podemos y debemos hacer, yo creo que ahí es donde está el punto táctico en la actualidad. ¿Qué hay que hacer? Luchar y oponerse con todas nuestras fuerzas a lo que hay, combatir lo que hay, resistir lo que hay. ¿Cómo va a ser en el futuro? No lo sé.
-Aquí estamos hablando de varios temas. Ubico la cuestión del Estado y distintos niveles de organizaciones sociales, sin embargo en los últimos años se ha transformado el panorama social a partir de los cárteles, del narcotráfico, es un asunto que nos parece muy complejo y difícil de ubicarlo. Por ejemplo, en Michoacán, los dos cárteles que dominan de pronto tienen esas facetas sociales, construyen escuelas, dan trabajo…construyen su legitimidad, más que el Estado y más que los revolucionarios. Lo logran en cinco minutos, pero de pronto, al igual que le pusieron una escuela a un pueblo pueden ir a matar a todos los hombres de ese mismo pueblo, sin consideración. ¿Cómo ubicar a este actor? Sobre todo para entender cómo una pequeña lucha puede plantearse un cambio?
Yo no tengo respuesta a eso y es uno de los temas que más me preocupan, cómo interpretar hoy el narcotráfico. Por supuesto no estoy de acuerdo en que es una maniobra del imperialismo, no creo que lo sea y sí creo que está emparentado con las resistencias de los de abajo.
Hay un hermoso libro llamado “La hidra de la revolución”, es una historia del tráfico de esclavos en el siglo dieciséis, diecisiete en el Atlántico, y allí plantea que esos delincuentes que eran los piratas, eran parte de la lucha de clases, dicho de alguna manera. Y parece evidente que lo eran. Pues justo aquí quiero hacer el mismo ejercicio, ¿cómo miraran nuestros sucesores la cuestión del narcotráfico? ¿contribuyó a debilitar o fortalecer el capitalismo?. Evidentemente, hoy, en los espacios en los que surge el narcotráfico, elimina a la izquierda, ahora la izquierda realmente existente ¿tiene algo que ver con el poscapitalismo, con la lucha contra el capitalismo? ¿o está buscando una sombrita bajo el capitalismo? Y no me refiero solamente a López Obrador solamente, me refiero a gente más cercana, no pienso en los zapatistas, pienso en organizaciones revolucionarias que quieren tirar al capitalismo pero que en los hechos luchan por mejores salarios, mejores cuestiones de vida, ¿cómo encajas eso en la larga duración?. Son preguntas que está bueno hacerse, porque si no nos quedamos con que el narcotráfico es una mierda porque me debilita a mi, aunque sea irrelevante; yo no estoy sugiriendo siquiera, que el narcotráfico tenga algún aspecto positivo, creo que el narcotráfico es una mierda pero a la vez le disputa poder a la burguesía, por algo la guerra.
- Conocemos a compañeros periodistas que han recibido ofrecimientos por parte algunos cárteles del narcotráfico para “mejorar su vida y tener un buen trabajo”, pero no han aceptado. Sin embargo el salto que propone el narco respecto a las condiciones de vida, sin que su integridad se vea afectada, los ha puesto a pensar antes de negarse…
Sí dices que no es por miedo, no es por un proyecto racional, es por temor. Yo diría no por temor y no porque éticamente me parezca malo, peor me parece la DEA. ¿Alguno de ustedes ha visto Breaking Bad? Tu quien crees que gane, los narcos o la DEA? Yo quiero que ganen los narcos, evidentemente. Hay un punto de unión ahí: el corrido, el narcocorrido. Esto es evidente. Pancho Villa, el real, el que describe Paco Ignacio Taibo II, que era un violador, un agresor sexual, un delincuente, un asesino, ¿hoy dónde estaría?, con alguno de los cárteles, sin duda alguna.
Evidentemente, si en México hubiera un proceso revolucionario de verdad, los cárteles van a jugar un papel; si mañana las fuerzas populares se pueden hacer con el control del poder, los cárteles van a ajustarse a ellos. Esto quiere decir que la transformación histórica real es imprevisible. ¿Cómo vas a eliminar a los millones de personas que están con el narco, toda la cultura narco juvenil que hay de la mitad de México para el norte? Eso no se elimina en diez años ni en un año, ni en cien. A lo que estoy apuntando es: creo que la Otra Campaña que lanza el zapatismo, una construcción racional, programática, justa, que yo comparto, que suscribí y que sigo suscribiendo, se topa con una realidad, ¡madre mía de mi vida, qué realidad! Yo no puedo tomar partido en la guerra contra el narco, decir estoy con estos o con los otros, pero no me puede ser indiferente y en la izquierda no hay análisis del narco, lo único que hay es gente muy dogmática que dicen “el narco es idea del imperialismo”, puede ser, pero el narcocorrido no lo escribe el imperialismo, el narcocorrido tiene una clara veta de resistencia al Estado, de insubordinación, de rebeldía.
Vamos a ponernos en otro lugar, este ejercicio lo he hecho con jóvenes de las favelas de Río de Janeiro, jóvenes favelados de quince años para arriba: un joven tiene quince años, es de color negro, sale a la calle y la policía le pega, bueno, primero vive pobremente, sus padres tienen trabajo precario, todo es inseguridad, si uno de sus padres se enferma no tienen donde llevarlo, tienen que venir por él seguramente, sale a la calle y es víctima de la policía, mañana la banda del barrio le mete un revolver en la cintura y el tipo se hace respetar. Incluso hilando más fino, esos chicos nunca van a llegar a la universidad. Entonces, si yo miro la historia desde arriba veo el Estado, el imperialismo, los cárteles, pero si la miro desde abajo, como hay que mirarla, desde nuestro punto de vista, veo otras cosas; incluso me decían en Río, el chico que tiene quince, dieciséis años, es guapo, es lindo, baila bien, juega bien al fútbol, domina el balón, tiene éxito con las mujeres, ese nunca se mete en el narco, tiene autoestima muy fuerte.
Te voy a poner otro ejemplo, si tu haces una hoja de vida de estos jóvenes que se meten al narco después de los quince y de los que se metieron a Sendero Luminoso, son una fotocopia, calcada, porque la ideología es una justificación a posteriori por fuera de la realidad. Hay varios libros de un autor argentino llamado Christian Alarcón, escribe novelas muy buenas, “Cuando me muera quiero que me toquen cumbia” y otros títulos, trabaja en los barrios pobres como periodista y las novelas que escribe son la vida de los pibes chorros. Si nosotros fuéramos una organización revolucionaria como Montoneros o el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), o las de los 70, esos pibes no estarían con el narco, estarían con nosotros, los mismos pibes. Entonces no miremos el narco desde arriba.
El mismo ejercicio lo hicimos con un amigo sociólogo brasileño del movimiento de los Sin Tierra que trabaja el tema de los pentecostales: según la izquierda tradicional, los pentecostales son el opio de los pueblos, pero si tu ves una familia, una mujer sola con sus hijos en la favela, con el marido que le pega o se va o borracho, desde que está en la iglesia el marido deja de beber, los niños tienen una guardería, la familia está mucho más ordenada, ella puede salir a trabajar y sin riesgo de que el marido incendie la casa, entonces -claro que son pentecostales- mirado desde arriba son el opio, mirado desde la mujer es un espacio de crecimiento personal, hasta diría de pequeña emancipación en ella; estamos hablando de lo miso pero desde lugares distintos, ese es el ejercicio que quiero que hagamos para mirar a los narcos, para mirar el fútbol, para mirar a los pentecostales, ¿por qué a la gente le apasiona el fútbol? Porque las madres quieren que el hijo sea Messi y las saque de la pobreza, o sea alguien en la vida porque si no nunca va a ser alguien en la vida. Si Messi o Maradona no hubieran jugado al fútbol se hubieran quedado muertos de hambre en una villa miseria, no hay otra. Y el mismo Maradona consumidor de cocaína es el que lleva al Che y a Fidel tatuados. Entonces…no jodamos con la ideología, mucha gente critica a Maradona, no, él es el pueblo.
- Claro, podría ser cualquiera de nosotros. Aunque en el fútbol…
Eso es importante, mirar las pasiones desde esta perspectiva. Hay una idea ilustrada que la izquierda tiene, de que todo es opresión, de que la gente es oprimida por la religión, por el fútbol y no piensan que la gente elige, dentro de un margen limitado de opciones, no es que elija todo. La gente que vive en un barrio marginal y pobre, ¿qué es lo que más quiere?, mejorar su situación, no sólo tener televisores de plasma, quieren estabilidad, porque en muchas familias pobres, se enferma uno y tienen que vender la casa para poder curarlo o se muere. El drama de la salud es un drama cotidiano, lo es para todos, mañana yo me enfermo y es un drama, pero los que no tienen protección ni del Estado ni de nada están jodidos. Esto no me lleva a decir que los pentecostales sean revolucionarios ni que haya que hacerse pentecostal o narcotraficante, no, me lleva a tratar de mirar eso del proceso revolucionario desde un lugar más complejo y sobre todo desde el lugar de la gente común, ninguna revolución porque Lenin dijera “tomemos el Palacio de Invierno” como dicen los dibujos, señalando para allá. No se hacen así las revoluciones. La gente estaba muerta de hambre. Las tres consignas de la revolución rusa eran: Paz, porque estaban muriendo millones y viniendo mutilados en el frente; Pan, porque estaban cagados de hambre, muertos y con hambre; y asfixiados, Libertad. El que piense que la gente leyó a Marx y a Lenin y dijo hay que tomar el Palacio, está equivocado, no conoce nada de la vida, es un mal académico ilustrado o un dirigente ideologizado que no conoce la realidad. ¿Cuántos bolcheviques había? Unos cuantos y fueron millones los que se involucraron en la revolución. “Tomemos el Palacio de Invierno”, eso no funciona, verdad? Sin Lenin y sin caudillo la gente tomó la Bastilla, porque el día que tomaron la Bastilla no había ni un Danton, vinieron después, ni un Robespierre, fue la gente. ¿Y la Comuna? No había líder había veinte líderes. Nosotros construimos a posteriori el liderazgo de Lenin, otros el de Trosky, otros el de Mao, pero los campesinos eran los que estaban siendo perseguidos por los japoneses y la Larga Marcha fue una huida más o menos ordenada, sería un caos aquello, perseguidos por la aviación, no tenían armas, fue la necesidad y el odio al japonés que los oprimía. Ahora se conoce más, uno de los motivos del odio a los japoneses era que violaban a las hijas y a las mujeres, entonces, claro, te bombardean, te cagan de hambre y encima te violan a la familia, hay que combatir. No es que leyeron a Mao, no, hay que hacer la revolución.
Yo cuestiono la idea de revolución que tenemos, son construcciones ideológicas que hacemos a posteriori de los hechos. En Argentina pasó algo maravilloso, el 19 y 20 de diciembre de 2001, había mucha hambre, había asaltos a los supermercados durante veinte días desde que se decretó el cierre de los bancos y el gobierno, como veía que se le venía una ola encima -la izquierda estaba discutiendo, ellos no estaban, claro, la izquierda no va a asaltar un supermercado, “que roben comida está bien pero que se lleven un televisor no”- decreta el estado de sitio y entonces sale la gente a la calle, cae el gobierno y en dos o tres días se forman trescientas asambleas en una zona de Buenos Aires y miles en todo el país y los troskistas y los maoístas que estaban por ahí leyendo a Mao, Lenin y Trosky, cuando se forman las asambleas – a eso luego le llamaron el Argentinazo- fueron con las banderas rojas y la hoz y el martillo, gritando “¡por otro Argentinazo!”. Claro, un Argentinazo que dirigieran ellos. Nunca pasó y nunca va a pasar, realmente se lo perdieron y ya querían que la gente los siguiera a ellos para hacer otro igual porque ese sí iba a ser el bueno. ¿De qué estamos hablando? De domesticar a la gente para que yo la dirija, esa es la idea de revolución que tenemos.
Si una revolución es posible en México o en algún otro lugar, probablemente nosotros los revolucionarios que estamos con la autonomía, que somos zapatistas o pro zapatistas, pero que simpatizamos con la Comuna de Oaxaca, con la Policía Comunitaria de Guerrero, con Cherán y todo esto, podamos influir, probablemente, y ojalá podamos influir, pero no pensemos que podemos influir en un noventa y nueve por ciento, si podemos influir en un diez por ciento yo ya firmo. En la revolución rusa mirarán el largo plazo: los bolcheviques, o sea las ideas de Lenin, en la configuración de lo que fue la Unión Soviética, ¿cuanto influyeron? ¿Diez, cien, cuarenta por ciento? Porque el nuevo poder bajo Stalin fue muy parecido al poder de los zares, de Pedro el Grande, como los funcionarios de Mao eran los nuevos Mandarines. Yo no digo que el leninismo y que los bolcheviques no hayan influido, yo no digo eso, pero capaz que influyeron en un veinte por ciento y en una cáscara, en una costra discursiva, vayamos al campesino de Siberia, del centro de Rusia, su vida ¿en qué cambió con la revolución rusa?
Cambió. Para ponerles un ejemplo: en Uruguay hay una historiografía sobre la dictadura, antes, durante y después de ella, basada en entrevistas a líderes políticos, dirigentes sindicales, dirigentes populares y entonces en el discurso, la dictadura aparece como un quiebre -en mi vida fue un quiebre porque me tuve que ir al exilio, porque murieron muchos amigos, fue un corte en mi vida, no digo ni bueno ni malo, fue un corte radical en mi vida. Otra gente que hace microhistoria ha hecho una historia de vida de un gay, un homosexual que tiene setenta y tantos años y lo primero que dice es: en aquella época no se decía gay, se decía putos, era como un insulto; en su hoja de vida la dictadura no existió, porque él como gay, era reprimido o despreciado, antes, durante y después. En algunas cosas esenciales de su identidad gay la dictadura no existió porque entre los militares fascistas y los demócratas o los revolucionarios, el trato era similar. Recién ahora empezó a moverse, aunque lo hizo hacia la derecha.
Eso es lo que me parece importante: el lugar desde donde miramos. Por supuesto en la cabeza de un líder sindical o político, la dictadura es un quiebre, pero ¿cuántos dirigentes sindicales o políticos hay en el mundo?, para un obrero de filas, ¿su biografía es más parecida al del gay o al del dirigente? Capaz que está en un lugar intermedio. Pero no absoluticemos la mirada del dirigente como que es la mirada de las masas, aunque sea el compañero Marcos o el compa x de Cherán. Esa es la idea de complejizar un poco y capaz que nos fuimos por un camino que ustedes no querían…
Y a propósito de procesos de transformación en otras latitudes latinoamericanas…
- Nos pone en conflicto el gobierno de Evo Morales, sobre todo a raíz del conflicto en el TIPNIS (Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Secure), aunque tenemos claro desde qué lado mirar…
Sí, bueno, es complicado por lo mismo que venimos hablando, desde el lugar donde se mira, porque somos muy laicos pero somos maestros en crear líderes y profetas y dioses, verdad? La historiografía marxista está llena de dioses intocables y demás de monasterios y de santos y de iglesias que se dividen según sea el santo, San Trosky, San Mao, San Gramsci, entonces ¿qué tenemos de nuevo?
Yo creo que lo del TIPNIS es una lucha justa, una lucha contra el progreso, ayer citaba a John Womack Jr., a mí me impresionó mucho ese libro (“Zapata y la Revolución Mexicana”), hoy él está en otra posición distinta a la zapatista, pero cuando escribe la biografía de Zapata comienza diciendo: “Esta es la historia de unos campesinos que no querían cambiar y por eso tuvieron que hacer una revolución”. En general la gente hace revoluciones para no cambiar, para que sus espacios no capitalistas de vida no sean aniquilados. Esa es la lucha del TIPNIS, lo que pasa es que se ha complejizado mucho porque ahí hay comunidades indígenas y hay “invasores”, es decir, cocaleros que han migrado al TIPNIS y que cultivan hoja de coca, que hoy tal vez ya son más que los comuneros que viven ahí. Esto es muy complejo y esto impide un análisis simplista del tema, yo defiendo a los compañeros que defienden el TIPNIS, creo que no hay que construir la carretera, hicieron una marcha muy exitosa –que lo fue en gran medida porque el gobierno reprimió-, cientos de miles de personas en la calle y como el gobierno no les hizo caso y siguió avanzando quisieron hacer una marcha igual y fracasaron; para la segunda marcha el gobierno ya sabía cómo iban a manejarse y hoy en día quien tiene la iniciativa política, me parece, es el gobierno. Son luchas como las de Cherán, como la Parota, en donde hay un sector muy consciente y muy sólido y mucha división en la base. Acá también hay división, uno no puede decir que hay que echar a los cocaleros del TIPNIS porque ya viven ahí hace mucho tiempo. Todo esto complejiza nuestra mirada de esta realidad. Creo que el gobierno de Evo Morales, si lo miramos según sus discursos, es un gobierno revolucionario, el de Dilma es un gobierno súper moderado, centrista, sin embargo en la práctica, si uno quita los discursos y se mira lo que cada uno está haciendo, la diferencia es mínima, la diferencia no está en el gobierno sino en la sociedad, que la de Bolivia es todavía una sociedad bastante movilizada y la de Brasil no.
Por su puesto que el gobierno de Evo Morales no cumple con los objetivos para el que fue elegido…
- A mi me parece que es ese intento de consolidar el Estado-Nación que anteriormente no había tenido oportunidad de ser…
Por supuesto. ¿Todas las revoluciones no han reconstruido el Estado-Nación? Yo me afilio a Wallerstein en que plantea que ha habido dos grandes revoluciones exitosas, que son la francesa y la rusa, que no cambiaron el mundo, y dos grandes revoluciones fracasadas, la de 1848 –cuando Marx escribe el Manifiesto- y la de 1968, que son revoluciones derrotadas pero que triunfaron, que cambiaron el mundo. Y dice “esto sucede porque son revoluciones que fueron espontáneas en el sentido profundo del término, no dirigidas, ¿quién dirigió la revolución de 68?, ni siquiera se tomó el poder en ningún lado, pero cambió el mundo, obligó al capital a financiarizarse, deslegitimó a la vieja izquierda comunista y socialista, abrió espacios para cosas nuevas, el zapatismo es hijo de 68, y así todo. Complejicemos la mirada.
- ¿Qué es lo que está pasando en Brasil con los guaraní-kaiowa? Cómo se complejiza esta mirada?
Yo pienso que el caso concreto, sobre el terreno, no lo conozco, pero pienso que estamos en un periodo de expansión capitalista, interno en Brasil, muy potente, que tiene la Amazonia como uno de sus ejes. En el Amazonia se están construyendo entre pequeñas, medianas y grandes, unas setenta represas hidroeléctricas, en ríos muy caudalosos, muy grandes, se están construyendo carreteras, la idea es que hay un crecimiento muy fuerte en base a mega obras de este tipo, hidrovías, ejes de comunicación de la IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana) y eso afecta a los llamados pueblos tradicionales. Es parte de ese proceso de avasallamiento de los pueblos tradicionales por parte de este neo desarrollismo brasileño, que no es sólo hacia fuera sino sobre todo hacia adentro, porque la Amazonia es una frontera a conquistar, hay un libro por ahí que habla de eso, “Brasil Potencia” se llama, Lula lo plantea, “Brasil se va a convertir en potencia mundial conquistando la Amazonia completa”. Es eso, electricidad, soja, ganado…
- Nos parecen muy significativos estos temas por esta cuestión del cambio del centro-periferia…
Esta es una hipótesis, está habiendo un cambio de la periferia al centro, la relación centro-periferia está desarticulada, no sabemos cómo se va a rearticular, es probable que en Sudamérica haya nuevos centros y nuevas periferias. Es difícil que el capitalismo funcione sin centros y sin periferias, creo que Brasil puede no ser un nuevo imperialismo, pero no va a ser una periferia.
Para terminar me gustaría decir que es importante que los militantes se acerquen a los procesos con todo el entusiasmo del mundo pero sin pedirle más a esos procesos de lo que pueden dar, por ejemplo, mucha gente está defraudada con el zapatismo porque pensó que iba a llenarle el vacío emocional y espiritual que tenía, y no fue así. Por eso el capitalismo está cambiando todo el tiempo, se está renovando, si no es así, la cosa se viene a bajo. Nosotros no podemos ser simétricos al capitalismo, muchas veces lo somos pero no es lo mejor. Las luchas sociales, las revoluciones, resuelven algo, pero no resuelven la vida, hay que tener presente eso porque si no terminamos en lo que nunca nos defrauda: el consumo. El consumo nunca nos defrauda porque todos los días renueva su crédito hasta que no puedes consumir más y entonces sí vuelve uno con la revolución…
Por Heriberto Paredes Coronel

viernes, 23 de noviembre de 2012

Incógnitas de una crisis por Carlos Braverman




El punto C del tratado obliga de hecho a levantar el bloqueo de Gaza, dice que 24 hs después del alto del fuego, se debe asegurar el libre tránsito de personas, bienes etc.
Hasta el momento no hay señales que esto ocurra, ni siquiera Morsi, una estrella que nace en este nuevo escenario, parece dispuesto desde Egipto a liberar el paso de Rafah.
Para decepción de muchos israelíes, no hubo ataque a tierra, y el alto el fuego fue alcanzado antes de que los lanzadores de misiles en Gaza mostraran signos de agotamiento.
El juego de Netanyahu no parece muy acertado luego de esta etapa de la crisis, militarmente dejó una acción inconclusa y políticamente a menos que haya un as en la manga no se entiende. Es evidente que a Hamas, la llegada de los Hermanos Musulmanes al poder en Egipto la benefició. La organización cifró sus expectativas en un  movimiento constante contra el gobierno de la Autoridad Palestina basado en un levantamiento popular islámico en el espacio musulmán. Israel debilitó a Fatah al máximo posible, hoy después de los hechos Hamas es un actor internacional de primer nivel e interlocutor válido. Cumple en el contexto de la Hermandad Musulmana un rol fundamental: devolvió la cuestión palestina a la escena internacional y se está comportando como un actor  regional con poder de acción y decisión.
Estamos ante una encrucijada y podemos concluir que es dilemática: o existe una carta escondida que habla de un capítulo II de esta crisis mucho más audaz por parte de Israel, o es la manera elegida por él para reconocer un nuevo tablero  de poder en el Medio Oriente. Puede que éste, entonces haya sido el peculiar mensaje a la Hermandad Musulmana, reconocimiento por una parte y estilo de diálogo por otra. Entonces la saga recién comenzaría, prometiendo ser nuevamente un culebrón sin fin por ambas partes.
*Carlos Braverman (Israel): Politólogo y Psicólogo, miembro de la Asociación de Derechos Civiles de Israel. Militante por la coexistencia judeo-árabe y un camino alternativo a la globalización neo-liberal. Miembro del Partido Meretz (Partido Socialista de Israel - Tel Aviv). Presidente del Instituto Campos Abiertos (Investigaciones en Ciencias Políticas).
Derechos reservados: Instituto Campos Israel ISBN963-03- 0316- 2 מסת"ב

jueves, 22 de noviembre de 2012

Algo más que esperar otra escalada por Carlos Braverman



 El acuerdo sobre un alto el fuego entre Israel y Hamas entró en vigor a las 9:00 PM hora local de Israel. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ofreció una conferencia de prensa a las 8:30 PM y poco después de las 9:00 PM, doce misiles más fueron disparados desde la Franja de Gaza hacia Israel, Desde entonces, parece que Hamas está llevando a cabo su parte del acuerdo.
Considero  que estamos ante una tregua muy precaria a pesar de cierto maquillaje de solidez que se trata de imprimir en un acuerdo imposible. El punto C del texto de alto el fuego dice:” Apertura de los cruces y facilitar los movimientos de personas y la transferencia de bienes, abstenerse de restringir los movimientos de los residentes en las zonas fronterizas…después de 24 horas desde el inicio del alto el fuego”. Si entiendo bien, esto significa el fin del bloqueo de Gaza, cosa que no la imagino en ninguna agenda política de la dirigencia israelí.
Netanyahu y Haniyeh, son mucho más que socios, diría que llevan en conjunto una vocación mutua que tiene dos facetas: ninguno de ellos cree en la paz y los une su aversión a Abbas. Haniyeh repite hasta la saciedad que nunca reconocerá a Israel. Netanyahu, hace mucho más acrobacia que un equilibrista en la cuerda floja para no reconocer jamás un estado palestino.
Para el líder palestino de Hamas, Abbas es un rival con una iniciativa confiable y posible que lleve a la concreción de un estado para el pueblo palestino fuera de la intransigencia de Hamas. Es obvio que tampoco es recomendable para la intransigencia del líder israelí una ANP con un liderazgo como éste, negociador y contenedor de la violencia. Bibi necesita un liderazgo palestino dividido, y ahí el más adecuado para justificar sus políticas es Hamas.
El 29 de noviembre próximo Abbas vuelve a presentarse en la Asamblea General de la ONU para solicitar la admisión de Palestina como estado observador.
Hamas salió reforzado de esta escalada. Israel y Egipto deben aflojar el bloqueo a la Franja y podría así ésta reclamar para sí un logro significativo, también como su fortalecimiento en tanto  el principal partido de la oposición a la ocupación.
Hamas  ha cumplido en gran medida sus objetivos: ha desviado la atención de la batalla por las Naciones Unidas de Abbas, para el reconocimiento de Palestina, y queda por verse si Abbas procederá ahora con él. Hamas ha ocupado un lugar de honor en la mesa de negociaciones y estableció una buena relación de trabajo con el gobierno egipcio de  Mohamed Morsi.
Éste ha demostrado que puede ofrecer seguridad y credibilidad en una situación de conflicto mayor. Pero queda encerrado en el punto
C del acuerdo. Un paso importante es el de Rafah que une Gaza con Egipto y deberá abrirlo si quiere seguir gozando de credibilidad sin el consentimiento de Abbas, para cumplir los objetivos del punto C. El costo es grande, pues lo hará en detrimento de Abbas que queda “más sólo que la una”, en una desolada Cisjordania que tiene como chance, presentarse solitaria a la ONU, con Hamas mirando de reojo a quien apoye al devaluado Abbas.
Allá se encontrará con la propuesta de Israel, dejar la oferta de ser estado observador por un reconocimiento de estado con fronteras provisorias por tiempo indeterminado.
Es posible que el as en la manga lo tenga Obama, él puede presionar en estas 48 hs a Israel para aceptar la Iniciativa de paz de la Liga Árabe, que ha estado sobre la mesa desde 2002. Su esquema básico ofrece a Israel el reconocimiento, plenas relaciones diplomáticas y la normalización con todos los miembros de la Liga Árabe a cambio de una retirada total a las fronteras de 1967. Sobre la base de la Iniciativa de la Liga Árabe un cambio radical hacia la paz es posible. Una vez que este proceso que involucra todo el mundo árabe esté en camino, Abbas tendrá la legitimidad otorgada por la Liga Árabe, y Hamas será despojado de cualquier profundidad estratégica. Se dará cuenta de que su postura de rechazo a la paz con Israel está apoyada exclusivamente por Irán, que dicho sea de paso, Hamas espera de él una nueva partida en días de misiles FJR-5, y se verá obligado a cambiar sus objetivos y estrategias. Para Israel es hora de examinar toda la política israelí respecto a Gaza y su posicionamiento internacional, es hora de atender el derecho de la población palestina a la dignidad, la justicia y la esperanza. Sólo entonces este alto el fuego será algo más que una introducción a la escalada que viene. La iniciativa de paz de la Liga Árabe, es la única ruta que puedo ver como viable, para obligar a Hamas a renunciar a su objetivo declarado de destruir a Israel. Si Hamas se da cuenta de que el mundo árabe quiere un acuerdo de paz con Israel, es probable que entienda que es hora de avanzar hacia este compromiso. Coquetear con Haniyeh, Hamas y Netanyahu, como  ningunear a Abbas y a la ANP es un camino minado de desesperanza, los pueblos israelí y palestino esperan un futuro, no el retorno eterno del pasado.
*Carlos Braverman (Israel): Politólogo y Psicólogo, miembro de la Asociación de Derechos Civiles de Israel. Militante por la coexistencia judeo-árabe y un camino alternativo a la globalización neo-liberal. Miembro del Partido Meretz (Partido Socialista de Israel - Tel Aviv). Presidente del Instituto Campos Abiertos (Investigaciones en Ciencias Políticas).

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Acuerdo entre radicales o entre estadistas por Carlos Braverman



El estado de las cosas hace pensar que todo puede salirse de curso, puede desmadrarse. Con Clinton y Ban Ki-moon en la zona, la escalada continúa, tanto Israel como Hamas y otras formaciones de Gaza no escatiman esfuerzos. No sólo se redobla el accionar israelí, sino la andanada de misiles desde Gaza no cesa y dos autobuses fueron atacados hoy por Hamas con explosivos desde su interior en Tel Aviv. Al matar al líder de Hamas Ahmed Jabari el 14 de noviembre, sabía Israel que intensificaba intencionalmente la lucha militar contra Hamas. Ambos campos están utilizando medidas militares indiscriminadas, ya sea misiles de Hamas contra civiles israelíes e Israel con diferentes niveles de asedio a Gaza. Es obvio que Israel tiene derecho a su legítima defensa, pero no podemos acentuar el unilateralismo y el aislacionismo que pueda profundizar la inseguridad de todos nosotros en los años venideros.
El plan original de Netanyahu, y el ministro de Defensa, Ehud Barak era simple: para hacer frente a Hamas bastaba con un golpe sólido, matar a su jefe de Estado Mayor Ahmed Jabari y destruir la mayor parte de sus misiles de largo alcance, para después atacar los lugares de lanzamiento sin una operación terrestre. Esta operación podría transformarse en una amplia guerra de Oriente Medio, pero la idea era llamar a la presión internacional que parece no surtir efecto para evitarla y nos coloca ahora  ante lo no deseado. La operación terrestre podría ser ante un cuadro que no cede en su gravedad, una opción no descartada, aparte de una ayuda gratuita a quienes desean ver a un Israel agresor y devastador. En vísperas de elecciones la derecha reaccionaria y racista de Israel se da la mano y un abrazo con Hamas y socios más radicales en Gaza. Por otra parte, un gobierno que se niegue a negociar con los palestinos es lo que Hamas quiere, porque esta organización no es compatible con las negociaciones, y no quiere dar a Abbas la chance de ser un socio viable para un gobierno israelí dispuesto a verlo como tal. Un gobierno de derecha radical en Israel actúa como un agente de reclutamiento de Hamas y gana seguidores para los radicales palestinos. Lo último que Hamas quiere ver  es un gobierno razonable israelí que ofrezca la paz a los palestinosAbbas está en el umbral de la creación de un Estado Palestino viable en Cisjordania, y me temo que su logro es muy poco apreciado por el establishment actual en Israel como por Hamas; Motivo suficiente para asociarse a su manera en esta tragedia que vivimos y que puede ser la antesala de un horror mayor.
Decir que Israel debe negociar un acuerdo a largo plazo con los gobernantes fundamentalistas islámicos de Hamas en Gaza, es en estos momentos una humorada patética. Pero es lo que se debe hacer para concluir un ciclo de violencia sin sentido desde que Israel se retiró unilateralmente de la Franja de Gaza en 2005.  Gaza es gobernada por Hamas desde que expulsó a Fatah, convirtiéndose en un territorio hostil, y es cierto que Israel no tiene que aceptar este estado de cosas. El ejército de Israel puede terminar una rápida operación terrestre en forma exitosa, pero el costo político sería fatal, peor que en 2008. A pesar del mito de que las negociaciones con Hamas son imposibles y no hay nada para hablar, Israel ha negociado en el pasado con el movimiento islámico y ha llegado a acuerdos con él. Aparte de varias treguas temporales, se negoció la liberación de Gilad Shalit. No hay absolutamente ninguna necesidad de que Israel gaste grandes sumas en reforzar sus edificios en torno a Gaza y aún mayores sumas en sofisticados sistemas antimisiles. A partir del sábado, según la BBC  Israel habría gastado $ 29 millones en intercepciones de misiles. Cada batería de Cúpula de Hierro se estima en 50 millones de dólares y hay cinco desplegadas para proteger el sur. El costo de los misiles que utiliza varía de $ 40000 a $1000000. Tampoco es necesario que los israelíes y los palestinos a ambos lados de la frontera vivan bajo un temor constante. Israel debe cambiar de dirección: si no está dispuesto a pagar el precio militar y diplomático de una acción militar a gran escala, debe sentarse con sus enemigos y negociar una tregua a largo plazo. Por una vez nuestra derecha gobernante debe ser lúcida y entender que no se puede vivir en este estado de beligerancia permanente, que apoyar a Abbas puede ser necesario y que si quiere neutralizar a Hamas, que es lo que todos queremos, el camino es otro. Se debe parar las políticas de mutuas escaladas militares y ante todo terminar con la ocupación. Soy iluso y pienso en ver a un Abbas exitoso en la próxima Asamblea General de la ONU el 29 de noviembre próximo.
*Carlos Braverman (Israel): Politólogo y Psicólogo, miembro de la Asociación de Derechos Civiles de Israel. Militante por la coexistencia judeo-árabe y un camino alternativo a la globalización neo-liberal. Miembro del Partido Meretz (Partido Socialista de Israel - Tel Aviv). Presidente del Instituto Campos Abiertos (Investigaciones en Ciencias Políticas).
Derechos reservados: Instituto Campos Israel ISBN963-03- 0316- 2
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