La propuesta es un Israel para todos los israelíes, un Israel para todos sus ciudadanos. Para los electores que llevan en sus corazones los valores de la izquierda: paz, justicia, igualdad, democracia, derechos humanos para todos, feminismo, protección del medio ambiente, separación entre estado y religión. Hablo de una izquierda renovada que defina un nuevo modelo del Estado de Israel, con una sociedad civil participativa. Soy un israelí postsionista, no antisionista.
viernes, 6 de abril de 2012
Pesaj: entre una historia bíblica y los derechos civiles del presente por Carlos Braverman
De muy joven Pesaj era para mí una de las celebraciones preferidas, tenía todo el sabor a libertad que se podía esperar y lo sigue siendo. Coincide generalmente con el Levantamiento del Ghetto de Varsovia, el cual se produjo en el calendario común, no en el hebreo, la primera noche de los ocho días que dura la celebración.
La figura del comandante de la rebelión Mordejai Anielewicz era para mi un ya a los quince años un símbolo, el símbolo con mayúsculas, representaba un ideal extraordinario en el imaginario compartido por muchos jóvenes que militábamos en el sionismo de izquierda, equiparándolo a los que lideraban los movimientos de liberación setentinos en América Latina y África. Anilewicz representaba nuestras ideas redencionistas, la autodefensa del judaísmo avasallado por el fascismo, las ideas socialistas, el heroísmo de resistir hasta el final y un capítulo nuevo y refundante en la historia de un pueblo.
Este año de 2012 Pesaj comienza al anochecer del 6 de abril, casi a 15 días de aquel 19 de abril de 1943 cuando se inició la rebelión.
Aprendí con los años a valorar las narraciones nacionales en una medida adecuada, entendí que su finalidad debe ser fundar el porvenir y no atraparnos en el pasado, que deben aportar al crecimiento de los pueblos y no a la nostalgia del ayer. Se necesita del mito heroico basado en la realidad cruenta de las opresiones y las liberaciones, pero hace falta para crecer y construir una realidad digna de ser vivida.
Hoy ya instalado hace mucho en Israel, revisionista de izquierda, prestigio las luchas heroicas de la ciudadanía que se ocupan de profundizar nuestra democracia y de otorgar más relevancia al término ciudadano. Son ese pasado y esas narraciones las que me siguen alentando, pero con la vocación del que construye un país todos los días, sin mitos con respeto al ayer y buscando los mejores caminos para el futuro, basados en el bien común, en el de todos.
Veo entonces con entusiasmo el tormentoso debate público sobre la libertad de expresión en mi país, la revocación de las Normas de Emergencia aún existentes desde la época del Mandato Británico y la introducción de soportes de tributación progresiva que están posicionándose en el centro del escenario político y jurídico, recordando a todos algunos conceptos básicos en la reciprocidad entre el soberano y sus ciudadanos.
Veo como una gesta gloriosa el combate contra los nacionalistas que alientan la exclusión de los ciudadanos de las minorías en Israel. Me satisface apreciar el rechazo hacia aquellos que buscan restringir los derechos civiles y promueven el alejamiento entre los pueblos.
Veo apasionado la lucha por definir la naturaleza misma del Estado de Israel, un Israel para todos los israelíes, la lucha contra los intentos de legislaciones antidemocráticas, la lucha contra el intento de silenciar la libertad de expresión, la lucha por la promoción de la transparencia pública y de los derechos sociales.
En Pesaj el Pueblo Judío inició su éxodo de Egipto, salió de la esclavitud y tomó el destino en sus propias manos.
Pesaj es llamada la Fiesta de la Libertad y las razones históricas para tal denominación son obvias, pero es también el tiempo de la libertad.
En el judaísmo la palabra tiempo, alude a una dimensión a-histórica, es decir, que si bien tiene sus raíces y fundamentos en la historia, su impronta es actual y vigente, transformando lo que sería la simple conmemoración de un hecho del pasado en un hecho presente.
Como dice Derrida en base a la “difference y la différance”, esta última habla de la presencia de lo que fue presente, se presentiza distinto con rasgos de lo que fue y así sigue siendo a pesar de la acción del factor tiempo, es decir, continúa vigente de otra forma conservando su esencia.
La presencia de lo que fue presente según el filósofo, son los rasgos que en la actualidad le permiten ser vigente.
Pesaj no es sólo la liberación acontecida sobre nuestros antepasados, sino que hablamos de una redención que se realiza en cada generación, para cada una de las personas que se sienta identificada y comprometida con el legado de libertad de su mensaje.
La libertad es un concepto inanimado al que se le han dado numerosas interpretaciones por parte de diferentes filosofías y escuelas de pensamiento. Se suele considerar que la palabra libertad designa la facultad del ser humano que le permite decidir llevar a cabo o no, una determinada acción, según su inteligencia o voluntad. La libertad es aquella facultad que permite a otras facultades actuar y que está regida por la justicia.
En la primera noche de Pesaj hace 69 años se produjo el levantamiento del Ghetto de Varsovia. El grito de los combatientes judíos antifascistas fue: por nuestra y por vuestra libertad, los combatientes del ghetto estaban gritando por la libertad de todos y hermanaban su lucha a la de todos los partizanos.
En su última carta Mordejai Anielewicz escribe: “La autodefensa judía y nuestra respuesta al nazi- fascismo es una realidad. Soy feliz y estoy satisfecho de haber sido uno de los primeros combatientes del Ghetto”
El legado es claro, el compromiso es por nuestra libertad y la de todos, en la primera noche de Pesaj tengamos claro nuestro pasado y nuestro futuro para poder construir un presente digno.
Les deseo a todos Jag Pesaj Sameaj.
*Carlos Braverman (Israel): Politólogo y Psicólogo, miembro de la Asociación de Derechos Civiles de Israel. Activista por una coexistencia judéo-árabe mutuamente justa y el altermundialismo. Miembro del Partido Meretz (Partido Socialista de Israel - Tel Aviv). Presidente del Instituto Campos Abiertos (Investigaciones en Ciencias Políticas).
Derechos reservados: Instituto Campos Israel ISBN963-03- 0316- 2 מסת"ב
lunes, 2 de abril de 2012
Atención, zona en obras: construyendo cuidadanía
AMAIA PÉREZ OROZCO
No suena a nuevo decir que vivimos en una sociedad en la que lo único que está garantizado es el proceso de acumulación de capital. Que vivimos en una sociedad en la que los mercados capitalistas se han situado en su epicentro y, en torno a ellos, se organiza todo el resto: los tiempos vitales, los espacios, los procesos de producción...; pero llegan aún mucho más lejos, hasta colonizar nuestras expectativas vitales y nuestros proyectos políticos. Hasta nuestras reivindicaciones de derechos pivotan alrededor de esa fuerza centrípeta en que parece convertirse la lógica de acumulación. Y la noción de ciudadanía encarna estas constricciones.
Desde otro ángulo
Por eso, para liberarnos de esa fuerte influencia que nos limita y condiciona, nuestro primer movimiento estratégico pasa por mirar a la realidad desde otro ángulo. Nuestros nombres y palabras, las herramientas de análisis que utilizamos, están construidas en torno a esa realidad mercantil, todo nuestra armazón mental (y verbal) está sutil o burdamente urdida a su alrededor. Así, nos encadenamos a seguir llamando trabajo a lo que pasa en el interior de la fábrica, y no a lo que hacemos en casa o en el barrio. Y aceptamos como normal que comprar un bocata en el Pans & Company genere crecimiento económico y, por ende, supuesta riqueza colectiva. Es más, nuestra reivindicaciones a menudo se centran en pedir más dinero con que comprar más bocadillos de plástico en vez de reivindicar espacios públicos donde comértelos. Por no hablar de reivindicar centros sociales para hacer bocatas en colectivo, o que el tomate no sea transgénico, o tiempo de vida para que no se nos atraganten. Cada vez más como lo que antes eran sólo películas: gente engullendo en la calle cualquier take away sólido o líquido, mientras corre, no se sabe muy bien hacia dónde ni por qué, pero corre.
Frente a esta forma de ver, que nos sitúa en un terreno donde las personas y su bienestar no importamos, sugerimos otro ángulo de visión. Proponemos poner en el centro la sostenibilidad de la vida, los procesos de re-creación de vidas que merezcan la pena ser vividas. Y un lugar estratégico desde el que mirar son los cuidados. Cuidados. ¿Y qué es eso? Hablamos de cuidados para referirnos a la gestión y el mantenimiento cotidiano de la vida y de la salud, de los cuerpos sexuados atravesados por (des)afectos. Hablar de cuidados no es sólo preocuparnos de cómo se atiende a niños y niñas; o, cada vez más, a personas ancianas. Hablar de cuidados es escoger un punto estratégico para entender, en lo cotidiano (en lo que todo el mundo vemos y palpamos), qué cosas se priorizan en nuestra sociedad, qué calidad de vida tenemos. Los cuidados son un lugar privilegiado para visualizar el profundo conflicto entre el capital y la vida, para ver cómo opera y cómo se maneja socialmente: cómo se encarna en nuestros cuerpos, cuerpos que tienen sexo y que tienen emociones. Un lugar privilegiado para desenredar la madeja de los sistemas de jerarquización social que han determinado históricamente el reparto de posiciones en un sistema inherentemente desigual.
Esta apuesta es muy difícil, entre otros motivos, porque nos sitúa sobre una tensión básica: mirar desde fuera de los mercados capitalistas a una sociedad en la que los mercados son el centro. Comprender el proceso, pero sin dejarse arrastrar. Y, por esta misma tensión, en esta apuesta no basta con declaraciones de intenciones ni nadie tiene verdades irrefutables, sino que es necesario un arduo proceso común en el que redescubramos el mundo, tirando de los hilos de lucidez que tenemos por ahí dispersos.
Ciudadanía constreñida
Y, si ésta es la apuesta teórica, la correspondiente apuesta política pasa por un movimiento estratégico similar. Proponemos renunciar a la noción de la ciudadanía como la base desde la que exigir derechos. Y, en su lugar, reivindicar la cuidadanía, terreno aún vacilante y movedizo, con la convicción de que, en este caso, más vale inestable y quizá bueno por inventar que sólido y malo conocido.
Uno de los grandes teóricos de la ciudadanía, Alfred Marshall, ya nos lo dejó claro: la ciudadanía trata de combinar derechos de la gente con las necesidades del libre mercado. La ciudadanía sitúa en el centro una figura normativa que crea desigualdades y exclusiones entre quienes no tienen cabida en dicha norma. Por tanto, la idea de ciudadanía pretende combinar un imposible: las necesidades del proceso de acumulación de capital y las necesidades de la gente. La reivindicación de derechos de ciudadanía sólo puede darse en el margen que deja libre la imposición de la lógica de la rentabilidad capitalista. Así, los derechos sociales están sujetos a restricciones presupuestarias, frente al inalienable derecho a la propiedad privada. No es irrelevante que la moderna idea de ciudadanía naciera al calor de los hornos de la revolución industrial.
Y el protagonista de semejante esquizofrenia es el firmante del contrato social de Rousseau, el hombre libre que delega en la voluntad general, en el estado que le confiere derechos. O, desde otra óptica, el protagonista es el hombre que, según Hobbes, es un lobo para el hombre, egoísta por naturaleza, el que únicamente acepta la compañía social porque solo no puede subsistir, un frío cálculo racional le lleva poner sus derechos en manos del estado a cambio de seguridad. Multiplicidad de teorías políticas y en todas ellas subyaciendo un invisibilizado contrato sexual. Menos mal que Carole Pateman y otras hace tiempo nos abrieron los ojos. Esa sociedad con los mercados en su epicentro negaba toda responsabilidad colectiva en la sostenibilidad de la vida, y esa responsabilidad social se delegaba al ámbito de lo invisible, el hogar dulce hogar donde todo es amor y ternura, quedando el duro raciocinio para la res publica. Y es que, sin esos trabajos invisibles, sin sus protagonistas invisibilizadas, no habría podido construirse un sistema donde la vida no es un objetivo, sino un medio para la obtención de beneficios. La división sexual del trabajo ha sido pieza clave para que ese conflicto básico que subyacía a la ciudadanía no estallara, para que perdiera legitimidad social al ahogarse en los pozos domésticos. Desde ahí, la reivindicación de que lo personal es político ha sido una herramienta de lucha esencial: para reivindicar el papel de las relaciones de poder entre mujeres y hombres, para mostrar que los trabajos no remunerados eran pieza clave en el conjunto del sistema, para mostrar que esos derechos de ciudadanía construidos en torno a los mercados y al empleo no llegaban a quienes estaban fuera de los mercados y que su acceso estaba segmentado según la posición en el mercado se acercara o se alejara de esa figura normativa del hombre blanco, adulto, heterosexual, sin discapacidad y, por supuesto, occidental.
¿Habéis oído que ya no hay derecho al trabajo? ¡Vaya por dios! Las mujeres andábamos dilucidando entre si tirar por la vía de la emancipación a través del empleo o si bien seguir insistiendo en que trabajo es mucho más que empleo y que había que otorgar derechos sociales a los otros trabajos, los de fuera del mercado laboral, los que mayoritariamente hacíamos nosotras de forma invisible. Mientras seguíamos y seguimos peleando por esto, decidimos también que el aquí y ahora nos imponía el empleo como una vía inmediata para lograr mayor libertad. Y ahora resulta que ya no hay derecho al trabajo, sino derecho a buscar trabajo. Y nos habíamos formado para tener el dichoso capital humano y ahora resulta que lo que hay que tener es empleabilidad. Que la empleabilidad define tu capacidad de adaptarte a un mercado laboral flexible y que va a ser lo que te dé la esperanza de lograr derechos.
Cuidadanía en grado de tentativa
Frente a la insistencia en reconducir la ciudadanía hacia territorios más halagüeños, proponemos poner los esfuerzos en otro lado. Poner los cuidados en el centro e inventar una nueva forma de reconocernos sujetos sociales que construyen derechos sociales: la cuidadanía. Frente a la reivindicación de viejos derechos inamovibles que parecen abocados a una degradación sin freno, ¿qué tal si los revisamos, si pedimos derechos de siempre desde una nueva óptica, si inventamos otros que sustituyan a los que se quedaron caducos? Por ejemplo, reconocer que pedir pleno empleo de calidad para todos y todas es situarnos ante un triste horizonte vital. Porque el pleno empleo y sus asociados derechos nunca existió, sino que se basó siempre en la degradación ambiental, en el esquilme de otras gentes, en la invisibilidad de los trabajos femeninos. Y porque ser esclavas del salario no puede ser nuestra meta, que nuestro objetivo es acabar con la relación salarial. Y, vale, hoy pedir empleo de calidad es una reivindicación estratégica que nos sirve en la medida en que nos lleve hacia otro lado. Y que eso sólo pasará si exigimos otras cosas: tiempo, por ejemplo, tiempo de calidad, derecho a cuidar y a no cuidar, derecho a ser cuidadas y a cuidarnos. Construcción cotidiana de la cuidadanía combinada con las dosis suficientes de sentido común para dilucidar cómo y en qué se concreta eso paso a paso.
¿Y quién será el sujeto tras la construcción de la cuidadanía? Venimos de un modelo esquizofrénico: que idolatra al individuo, pero que sólo lo entiende en el seno de la “familia natural”. El cabeza de familia, el Robinson Crusoe mito de la economía de mercado, es el modelo de ciudadano racional y autónomo. Ciudadano que encarna la figura del trabajador asalariado ideal, el que parece brotar todos los días, lavado y planchado, disponible cien por cien para la empresa; sin responsabilidad de cuidar de nadie, sin necesidades propias. Este ciudadano champiñón, que no ha nacido de nadie, que nadie ha cuidado, ni a nadie cuida, que no se pone enfermo, que sólo existe cuando nace para el mercado y muere al salir de él. Este “hongo de Hobbes”, como lo llama Celia Amorós, es una ficción sostenida sobre la existencia de múltiples trabajadoras invisibles que abonan ese terreno sobre el que se produce ese brote diario. Y el hongo es quien recibe el nombre de ciudadano, y, hasta hace bien poco, se lo presuponía plantado en una maceta muy concreta: papá-ganador del pan (porque en la familia ya no es el individuo-ciudadano, la figura pública se relaja una vez en la intimidad), mamá-cuidadora (no-ciudadana, o ciudadana vía matrimonio) y prole. ¿Qué hay más natural?
La maceta es cada vez más multiforme. Ya sabemos, el lío de las peras y las manzanas y una nueva ley de matrimonio que bienvenida sea (por lo que enfada a cierta gente empeñada en aguarnos la vida y porque da soluciones a gente que las necesitaba muy mucho). Pero esta nueva reglamentación, que no deja de ser lo más cercano a la familia nuclear sin ser “la familia natural”, puede ser avance estratégico hacia la pluralidad de relaciones (¡el polinomio!), o puede ser una sutil forma de domesticarnos y volver a poner cercas al campo. Frente a retoques en la maceta, creemos en la explosión de modelos de convivencia y en la legitimidad de todos ellos. Ni más macetas ni más hongos de Hobbes. Una fértil apuesta por la interdependencia social, por crear redes de vida y convivencia, plurales y libremente elegidas. No queremos encorsetarnos (¿cuánto de natural es tu familia?) y tampoco queremos brotar para el mercado.
Tampoco queremos entrar en ese juego en el que la sociedad te da lo que tú des a la sociedad (principio de capitalización, lo llaman). Si pones X en el fondo privado de pensiones, el fondo te dará Y. Ya, pero yo es que no quería un fondo privado, yo pensaba que aún existía un sistema público. Ya, pero es que lo que yo pongo no se ve, hay que cambiar el sistema de medición, que una se pasa la vida currando y luego nada. Ya, pero yo cotizo y luego me ponen una vía de acceso distinta, porque tengo permiso de residencia y no dni. Ya, pero yo mantengo este sistema y no cotizo, porque salgo más rentable sin papeles... Ya, pero... Es que, en este juego del pon y se te dará, las sumas y restas son demasiado complicadas y las trampas aparecen por todas las esquinas. Frente a este juego retorcido, apostamos por la interdependencia. Reivindicar la interdependencia supone reconocer una realidad social, que la división entre activos e inactivos (y, sobretodo, inactivas) es falsa y peligrosa, porque es muy fácil caer en lo de la cigarra y la hormiga, en quién merece y quién, en última instancia, gorronea. Y es a la vez una propuesta ética por cambiar las reglas bajo las que se maneja hoy día esa interdependencia, reglas que inhiben la reciprocidad.
Queremos tejer una cuidadanía que sea inclusiva de todas las formas de vida, que multiplique las maneras de estar en el mundo; que valore las diferencias y que se enriquezca de ellas, saltando las barreras del miedo a lo distinto, de la comodidad de no hacer esfuerzos por adaptarse a nada ni a nadie, del triste regusto de sentirse normal frente a lo raro. Por eso, reivindicamos la riqueza de convivir con la diversidad funcional, de aprender a vivir la vida con distintos cuerpos y mentes, con variopintas maneras de funcionar. Y la riqueza y valentía de quienes se atreven a romper con un estricto y bipolar sistema sexo/género. Si naces mujer, eres mujer, si naces hombre, macho te quedas: ¡qué cortedad de miras! Qué cerrazón mental que nos impide ver que hay quienes no lo viven así. Y que sus experiencias nos abren camino a todos y todas para indagar un poco más sobre quiénes somos y, sobretodo, quiénes querríamos ser si fuéramos (aunque fuera sólo un poco) más libres. Valorar la diferencia: la diversidad funcional, la transexualidad. Pero, además de palabras, ahora mismo tenemos en ciernes dos leyes, ante las cuáles podemos preguntarnos cuánto hay de posible en esa valoración de lo distinto.
Por un lado, está la ley de identidad de género. Promesa electoral del PSOE que había caído en el ¿olvido? hasta que las recientes amenazas del colectivo TLGB de emprender serias luchas políticas la han vuelto a sacar a la palestra. Pero, ¿hasta dónde se atreverá a llegar la ley?, ¿seguirá dejando fuera del catálogo de prestaciones públicas el proceso de reasignación de sexo? Por otro lado, una ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia: toda una loa a lo políticamente correcto, vaya título más largo, para luego centrar todo el articulado en torno a la idea de dependencia, de sujeto pasivo que espera a recibir la ayuda externa. Y, a propósito, un pequeño ejercicio de imaginación. Imaginad: una ciudad española media, en torno a los 200.000 habitantes., con una escuela municipal de deporte adaptado (sí, eso, para gente con diversidad funcional): ¿cuánto diríais que da anualmente el ayuntamiento para que funcione? Venga, pensad... 1.200€, sí, eso, doscientas mil pesetas, al año, en total, eso es todo, c’est tout. Ahora bien, el equipo municipal de baloncesto en silla de ruedas este año despunta, parece que van a subir, hasta han fichado jugadores de fuera. Y, entonces, voila, el alcalde afirma que quizá este año sea distinto, porque, “claro, la gente te pide rentabilidad”. ¿La gente?, ¿qué gente? Y es que quizá este alcalde sea muy malo (pero malo malísimo, de los malvados de cuento), pero quizá también la gente lo seamos. Y estemos atrapadas entre esa lógica de la rentabilidad, esa incapacidad de mirar más allá de nuestro ombligo y esa imposibilidad de ver lo bueno de lo distinto. En fin. Al margen de cómo seamos la gente, lo que está claro es que lo rentable es importante, muy importante. Y está claro que, en los márgenes de la rentabilidad, muy poco hay que rascar.
Derechos... ¿de dónde?, ¿quién los decide, quién los crea, quién los da? Otra apuesta por la cuidadanía: no más derechos creados desde la superestructura, desde una maquinaria institucional ajena a nuestras decisiones y deseos. Derechos que primero se reconocen, luego se reglamentan, más tarde se articulan y, mucho después, se ejercen. Derechos que vienen de arriba, que se imponen sobre un sujeto pasivo. Tienes derecho a recibir cuidados en situación de dependencia, pero no pidas que hablemos de tu autonomía; hemos dicho dependencia. Tienes derecho a una vida digna, pero no pidas derecho a una muerte digna; hemos dicho vida. Y es que así no. Cuando se construye la ciudadanía como una cualidad de recepción pasiva, los derechos son concesiones, son dádivas que caerán o no caerán. Cuidadanía como una autogestión de los derechos que día a día inventamos y construimos. Construir derechos de cuidadanía tejiendo democracia participativa y directa. Derechos que no preexisten, sino que se articulan. Democracia en lo político y democracia en lo económico. Ni más ni menos, pero eso es poner los cuidados en el centro, ¿no?
La sostenibilidad de la vida como responsabilidad colectiva
Porque exigir derechos sociales es exigir que exista una auténtica responsabilidad social en la sostenibilidad de la vida. Y, en ese sentido, supone establecer una lucha directa, en cada pequeño territorio a conquistar, contra el capital y su lógica de acumulación. Y el ámbito de eso que se ha dado en llamar la conciliación de la vida laboral y familiar-personal (¡qué palabrejas tan engañosas!) es un buen ejemplo. Reivindicar derechos de conciliación (derechos a cuidar en condiciones dignas, y a no cuidar: un derecho a elegir) en el ámbito del mercado laboral es una lucha directa contra la falsa idea del trabajador champiñón, es un pulso a la lógica empresarial: de acuerdo, tú quieres personal disponible cuando y donde te convenga. Pero nosotras (y nosotros) queremos que adaptes tus formas de funcionamiento a las necesidades de la vida. ¡Qué pulso tan claro y tan escondido a un tiempo! Porque, si nos dejamos llevar a su terreno, si nos situamos en su lógica, entonces, sólo habrá conciliación mientras suponga rentabilidad: trabajadores más contentos rinden más; dar posibilidades de empleo a las mujeres supone un uso más eficiente de los recursos humanos, la imagen de empresa conciliadora pinta mucho hoy, contratar una sustituta no sale tan caro con las nuevas bonificaciones... Y cuando ya no es rentable, entonces no, o sí, pero si el estado lo paga.
Exigir una responsabilidad colectiva en la sostenibilidad de la vida significa cuestionar los diversos privilegios cotidianos en los que vivimos. Porque un sistema jerárquico que se sostenía en base a la invisibilidad segmentada de mucha gente no se desmonta sin que el lugar que cada quien ocupaba se tambalee. Y en el ámbito de los cuidados esto también se ve claro. Las posiciones de partida nunca han sido equitativas. La imposición a las mujeres de la obligación de cuidar ha ido pareja a que a ellos se les haya eximido de cuidar. Si ahora esto lo repartimos, hay consecuencias claras en los tiempos de vida de cada quien. Y, claro, ya sabemos que nada es tan fácil, y que también entre nosotras hay fuertes diferencias. Pero seguimos sin ser conscientes de cómo funcionan en el día a día: pedimos servicios públicos y a menudo nos desentendemos de las condiciones laborales de las curritas en esos servicios (que, por otro lado, ya rara vez son públicos...). Una apuesta por la cuidadanía pasa ineludiblemente por ser capaces de cuestionarnos el lugar de cada quién. Y a lo mejor la inmigración nos trae a las puertas de casa lo dramáticamente urgente de un vuelco social mundial. Y a lo mejor es verdad que no podemos tener tele, y coche, y dvd, y mp3 (¿o ya va por el mp4?), e ir en avión a todos los lados, y aire acondicionado, y modelitos varios... si queremos una vida de verdad sostenible, a nivel medioambiental y social. Replantearse privilegios y cambiar modos (y modelos) de vida, perder comodidades y ¿llegar a ser más felices? A peor, desde luego, difícil.
La cuidadanía en construcción como impulsora de formas diversas de habitar el mundo, tijera que rompa el cordel que nos ata a ese eje mercantil, que nos libere de la fuerza centrípeta de la lógica de acumulación y así podamos salirnos por la tangente.
Amaia Pérez Orozco
Publicado en el número especial conjunto sobre derechos sociales de El Ecologista, La Lletra A y Libre Pensamiento, 2006
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domingo, 1 de abril de 2012
Sacar al judío de su gheto interior por Ury Anery
Original en hebreo Ury Anery en Gush Shalom: http://zope.gushshalom.org/home/he/channels/avnery/1332502339/
Los crímenes provocados por el odio racista son particularmente horribles. Si las víctimas son niños, todavía más. Si los comete un árabe contra niños judíos, además son increíblemente estúpidos. Se ha vuelto a demostrar esta semana.Más aún. Si un árabe simpatizante de al-Qaida dispara a tres niños y un adulto judíos en Toulouse después de matar a tres soldados franceses no blancos en las cercanías, no solo ha causado un daño extremo a sus familias, sino también un daño extremo al pueblo palestino cuya causa afirma que defiende.La conmoción en todo el mundo se expresó en una manifestación de solidaridad con la comunidad judía francesa, e, indirectamente, con el Estado de Israel.El canciller francés viajó a Jerusalén, donde se enterró a las víctimas judías. El presidente Nicolás Sarkozy, en medio de su batalla por la supervivencia política, apareció por todas partes donde pudiera sacar una onza de beneficio a costa de la tragedia. Por lo tanto, y todavía con más descaro, lo hizo Benjamín Netanyahu.Justo cuando los llamamientos a boicotear a Israel se escuchan en muchos lugares, este acto recordó al mundo los estragos del antisemitismo. Hay que ser muy valiente para pedir el boicot al «Estado judío» en este momento. Es fácil para los defensores de Israel recordar el grito de guerra nazi: "nicht bei Juden Kauft!" (No compre nada a los judíos).Últimamente, Netanyahu ha mencionado el Holocausto en todos sus discursos llamando a un ataque a Irán. Profetiza un segundo holocausto si no se bombardean las instalaciones nucleares iraníes desde el aire. Esto ha recibido críticas en Israel como una cínica explotación del Holocausto, pero en la atmósfera que ha creado la indignación por los sucesos de Toulouse, esta crítica se ha silenciado.Algunos pueden pensar que estas respuestas son reacciones exageradas. Después de todo, la atrocidad fue cometida por un único individuo, de 24 años, trastornado. Las víctimas no solo fueron judíos, sino también algunos musulmanes. ¿Se ha sacado esta actuación de sus justas proporciones?Los que afirma esto no entienden el trasfondo de la reacción judía.Yeshayahu Leibowitz, un judío practicante, dijo hace años que la religión judía había muerto casi 200 años atrás, y que la única cosa que une actualmente a todos los judíos es el Holocausto. Hay mucha verdad en esto, pero el Holocausto debe entenderse en este contexto como la culminación de siglos de persecución.A casi todos los niños judíos del mundo se les educa en la narrativa de la victimización de los judíos. «En todas las generaciones, ellos se levantan para aniquilarnos», dice el texto sagrado que se leerá en todos los hogares judíos de todo el mundo dentro de dos semanas, la víspera de Pesaj, «ellos», como todo el mundo sabe, son los «goyim» todos los goyim.A los judíos, de acuerdo con nuestra narrativa general aceptada, nos han perseguido por todas partes y todo el tiempo con pocas excepciones. Los judíos tienen que estar preparados para que los ataquen en cualquier lugar y en cualquier momento. Es una historia continua de masacres, de expulsiones en masa, la matanza de los cruzados, la Inquisición española, los pogromos rusos y ucranianos. El Holocausto fue sólo un eslabón en esa cadena y probablemente no será el último.En la historiografía judía, la historia de la víctima ni siquiera comienza con el odio de los cristianos europeos hacia los judíos, sino que se remonta a la historia (mítica) de la esclavitud israelita en Egipto, la destrucción del Templo de Jerusalén por parte de los babilonios y después por los romanos. Hace unas semanas, se celebró la fiesta alegre de Purim, cuando se relata en la memoria de la Biblia (y mítica), la historia del plan de aniquilar a todos los judíos en Persia, actual Irán. Plan que fue frustrado por una mujer joven, bella y sin escrúpulos llamada Esther. (Al final, fueron los judíos quienes mataron a todos sus enemigos, mujeres y niños incluidos).La narrativa de la victimización sin fin está tan profundamente arraigada en la mente consciente e inconsciente de cada judío, que el más pequeño incidente desencadena una orgía de autocompasión que puede parecer bastante fuera de proporción. Todos los judíos saben que tenemos que estar unidos contra un mundo hostil, que el ataque a un judío es un ataque contra todos, que un pogromo en la lejana Kishinev debe despertar a los judíos de Inglaterra, que un ataque contra los judíos en Toulouse debe despertar a los judíos de Israel.Lo que el asesino de Toulouse ha logrado hacer con su acto repugnante es enlazar a los judíos franceses y a los del mundo, aún más estrechamente, con el Estado de Israel. Estos lazos ya se han estrechado mucho en los últimos años. Una gran proporción de los judíos franceses son inmigrantes del norte de África que decidieron ir a Francia en lugar de ir a Israel, y por los tanto son feroces nacionalistas israelíes. Invierten dinero y compran casas en Israel. En el mes de agosto se oye hablar más en francés que en hebreo a la orilla del mar en Tel Aviv. Ahora muchos de ellos pueden decidir venir a Israel para siempre.Igual que todos los actos antisemitas, esta vez Toulouse contribuye al fortalecimiento de Israel, y sobre todo al fortalecimiento del ala derecha israelí antiárabe.Creo que el primer ministro palestino, Salam Fayad, fue muy sincero cuando condenó el atentado y, especialmente con respecto a la declaración del asesino de que quería vengar la muerte de los niños de Gaza. Nadie debe pronunciar el nombre de Palestina en la realización de un acto tan cobarde, dijo.Me acordé de mi difunto amigo, Issam Sartawi, el «terrorista» palestino que se convirtió en un destacado activista por la paz y fue asesinado por ello. Una vez me contó que un dirigente francés antisemita, llegó a su oficina de París y le ofreció una alianza. «Yo lo eché» me dijo, «Yo sé que los antisemitas son los mayores enemigos del pueblo palestino».Como se ha señalado muchas veces, el sionismo moderno es el hijastro del moderno antisemitismo europeo. De hecho, el término «sionismo» se inventó pocos años después de que un ideólogo alemán acuñara el término «antisemitismo».Sin el antisemitismo, que envolvió a Europa a partir de las «Centurias Negras» en la Rusia zarista hasta el caso Dreyfus en la Francia republicana, los judíos habrían clamado por Sión con comodidad por otros 2.000 años. Fue el antisemitismo, con la amenaza de las cosas terribles que vendrían, lo que los llevó lenta e inexorablemente a la idea de que los judíos debían tener un Estado propio, donde serían dueños de su propio destino.Los sionistas originales no tenían la intención de construir un Estado que sería una especie de Estado Mayor General de la judería mundial. De hecho, pensaban que no habría una comunidad judía mundial. En su visión, todos los judíos se congregarían en Palestina y la Diáspora judía desaparecería. Eso es lo que Theodor Herzl escribió y en lo que creían David Ben-Gurión y Jabotinsky Vladimir.Si hubieran salido las cosas a su manera, no habría habido ningún asesinato antisemita en Toulouse, porque no habría ningún judío en Toulouse.Ben Gurion se contuvo estrictamente de decir a los judíos sionistas estadounidenses los que pensaba de ellos. Los despreciaba absolutamente. Consideraba que un sionista no tenía por qué tener asuntos en cualquier lugar, sino en Sión. Si hubiera visto a Benjamín Netanyahu lamiendo los zapatos a los miles de «líderes» judíos en la conferencia del AIPAC, habría vomitado. Y es comprensible, porque esos judíos que aplaudían y daban saltos como locos, incitando a Netanyahu a iniciar una desastrosa guerra contra Irán, volvieron a sus cómodas casas y a sus ocupaciones lucrativas en los Estados Unidos.Sus hijos angloparlantes van al colegio y sueñan con riquezas futuras mientras sus contemporáneos en Israel van al ejército y se preocupan de lo que puede pasarles a sus familias indefensas si realmente se produce la guerras contra Irán. ¿Cómo no vomitar?Por cierto, la simbiosis entre los políticos estadounidenses y el lobby sionista produjo otra curiosidad esta semana. El Congreso de los EE.UU. aprobó por unanimidad una ley que facilita que los israelíes emigren de Israel para siempre. Ahora solo tenemos que comprar una pequeña empresa en Estados Unidos -por ejemplo una tienda de comidas selectas en un rincón de Brooklyn, por la mitad de precio que un apartamento en Jerusalén- para convertirnos automáticamente en residentes y ciudadanos estadounidenses.¿Puede alguien imaginar un acto más antisionista que esta trama para vaciar Israel? ¿Todo por amor a Israel y los votos judíos?Por supuesto los medios de comunicación israelíes aplaudieron esta nueva evidencia asombrosa de la amistad estadounidense con Israel.Así que aquí tenemos a un asesino antisemita en Toulouse conduciendo a los judíos hacia Israel, y a un cobarde Congreso sionista de los EE.UU. incitando a los israelíes de nuevo al «exilio».Cuando se fundó Israel pensamos que era el final de la victimización de los judíos, y especialmente de la mentalidad de victimas de los judíos.Allí estábamos, un nuevo tipo de hebreos, capaces de defendernos con toda la fuerza de un Estado soberano.El llanto infantil de la víctima pertenecía a la despreciable y detestable Diáspora, a las comunidades dispersas de indefensos judíos.Sin embargo, el victimismo ha vuelto con una venganza, tanto como una estratagema política para todo propósito y como una actitud mental. Las armas nucleares de Irán, reales o imaginarias, le dan un gran impulso. Mientras Israel se encuentre en un estado de miedo, la mentalidad de un Segundo Holocausto no aflojará su control.De día en día, Israel se hace más judío y menos israelí. Como se ha dicho, es más fácil sacar a los judíos del gueto que retirar el gueto de la mentalidad de los judíos. Sobre todo en un estado de guerra permanente. Así que al final llegamos a la misma conclusión que en todas las demás cuestiones: la paz es la respuesta.
להוציא את הגטו מהיהודי
פשעים על רקע גזעני מכוערים במיוחד.
אם הקורבנות הם ילדים, הם מכוערים פי כמה וכמה.אם הם מבוצעים על-ידי ערבי כלפי ילדים יהודיים, הם גם מטופשים עד אין גבול.השבוע זה הוכח מחדש.כאשר ערבי אוהד אל-קאעידה מתגלה כאשם ברצח שלושה ילדים יהודיים ומבוגר אחד בטולוז, אחרי שרצח שלושה חיילים לא-לבנים בבסיס סמוך, הוא לא גרם רק צער עמוק למשפחות הנרצחים, אלא גם נזק חמור לעם הפלסטיני, שבו רצה, כביכול, לתמוך.הזעזוע העולמי מצא את ביטויו בהפגנת סולידריות עם הקהילה היהודית בצרפת, ובעקיפין עם מדינת ישראל.שר-החוץ הצרפתי טס במיוחד לירושלים, כדי להשתתף בהלוויות הקורבנות היהודיים. הנשיא ניקולא סרקוזי, הנלחם כעת על חייו הפוליטיים, צץ בכל מקום שבו ניתן להפיק קמצוץ של הון פוליטי מהטרגדיה. בנימין נתניהו אינו מפגר אחריו.בשעה שגוברות בעולם הקריאות להטלת חרם על מדינת ישראל, מעשה הרצח הזה הזכיר לעולם את הזוועות האנטישמיות. בשעה כזאת קל לאוהדי ישראל להזכיר את קריאת-הקרב של הנאצים: "אל תקנו אצל יהודים!" כעת רק אדם נחוש ואמיץ מאוד יסתכן וידרוש חרם על "מדינת היהודים".באחרונה נוהג נתניהו להזכיר את השואה בכל נאום על איראן. הוא מנבא "שואה שנייה" אם לא יופצצו המתקנים הגרעיניים. בישראל מתחו ביקורת חריפה על הניצול הציני הזה של זכר השואה. אבל באווירה שנוצרה אחרי הרצח בטולוז, קולות אלה הונמכו.יש בעולם הסבורים שזוהי תגובה מוגזמת. אחרי הכול, הזוועה בוצעה על-ידי אדם יחיד, צעיר מופרע בן 24. הקורבנות לא היו רק יהודים, אלא גם מוסלמים.האם לא נופחה התקרית הזאת מעבר לכול מידה?מי שאומר זאת אינו מבין את רקע התגובה היהודית.ישעיהו ליבוביץ, יהודי שומר-מצוות, אמר שהדת היהודית מתה לפני 200 שנה, וכי הדבר היחיד המאחד כיום את יהודי כל העולם הוא זכר השואה. אם רואים בשואה את השיא של רדיפות שנמשכו מאות שנים, יש בזה הרבה אמת.כמעט כל ילד יהודי בעולם גדל על סיפור הקורבנות היהודית. "בכל דור ודור קמים עלינו לכלותנו," נאמר ב"הגדה" של פסח, שתיקרא בכל בית יהודי בעוד שבועיים. ה"קמים", כפי שמובן מאליו, הם הגויים, כולם.לפי הסיפור המקובל, היהודים נרדפו בכל הארצות, בכל הזמנים, והחריגים מעטים. היהודים היו צריכים להיות מוכנים להתקפה עליהם בכל עת ובכל מקום. זהו סיפור מתמשך של מעשי-טבח, גירושים המוניים, השחיטה של הצלבנים, מוראות האינקוויזיציה הספרדית, הפוגרומים ברוסיה ובאוקראינה. השואה אינה אלא חוליה אחת בשרשרת, ובוודאי לא האחרונה.בהיסטוריוסופיה היהודית, סיפור הקורבנות התחיל עוד לפני שהגיעה שנאת-היהודים הנוצרית לאירופה. הוא מתחיל בסיפור של "עבדים היינו במצריים" והריסת בית-המקדש בירושלים על-ידי הבבלים, ואחר-כך עד-ידי הרומאים. לפני כמה שבועות נחגג חג-הפורים, לזכר הסיפור (הדמיוני) על המזימה להשמיד את יהודי פרס - היא איראן של היום - שסוכל על-ידי צעירה יפה ותככנית בשם אסתר. (למעשה, בסופו של דבר היהודים הם שהרגו את כל אויביהם, ובכללם נשים וילדים.)הסיפור על הקורבנות שאין-לה-סוף טבוע כל-כך עמוק בנבכי המודע והלא-מודע של כל יהודי, שהתקרית הקטנה ביותר גורמת לאורגיה של רחמים-עצמיים, העלולה להיראות חסרת כל פרופורציה. כל יהודי יודע שעלינו לעמוד שכם אחד מול העולם העוין, שהתקפה על יהודי אחד היא התקפה על היהודים כולם, שפוגרום בקישינב הרחוקה צריך לעורר את היהודים באנגליה, והתקפה על יהודים בטולוז צריכה לעורר את היהודים בישראל.במעשהו הנתעב הצליח הרוצח בטולוז לחבר את יהודי צרפת – ויהודי העולם כולו – חיבור צמוד עוד יותר עם מדינת-ישראל. הקשרים האלה התהדקו במילא בשנים האחרונות. חלק גדול מיהודי צרפת הם מהגרים מצפון-אפריקה, שעלו לצרפת במקום לעלות לישראל, ועל כן הם לאומנים ישראליים יותר קיצוניים מאשר רוב הישראלים. הם משקיעים כסף וקונים בתים בישראל. בחודש אוגוסט שומעים בשפת-הים של תל-אביב יותר צרפתית מאשר עברית. עכשיו רבים מהם יחליטו, מן הסתם, לעלות לישראל.כמו כל מעשה אנטישמי, המעשה הזה מוסיף כוח לישראל, ובעיקר לימין הישראלי.אני מאמין שראש-הממשלה הפלסטיני, סלאם פיאד, דיבר בכנות גמורה כאשר גינה את מעשה-הזוועה, ובעיקר את ההכרזה המיוחסת לרוצח שביקש לנקום את מות הילדים בעזה. פיאד אמר שאסור לאיש להזכיר את שם פלסטין כאשר הוא מבצע מעשה מתועב שכזה.נזכרתי בידידי עיצאם סרטאווי, ה"טרוריסט" הפלסטיני שהפך לפעיל-שלום נערץ ונרצח בשל כך. הוא סיפר לי פעם שמנהיג אנטישמי צרפתי בא אליו בפאריס והציע לו שיתוף-פעולה. "זרקתי אותו מהמשרד," סיפר סרטאווי, "אני יודע שהאנטישמים הם האויבים הגרועים ביותר של העם הפלסטיני!"כפי שצוין פעמים רבות, הציונות המודרנית היא בתה-החורגת של האנטישמיות המודרנית. אכן, השם "ציונות" נולד כמה שנים בלבד אחרי שאידיאולוג גרמני המציא את המונח "אנטישמיות".לולא האנטישמיות הלאומנית החדשה, שהציפה את אירופה מה"מאה השחורה" ברוסיה הצארית עד לפרשת דרייפוס בצרפת הרפובליקאית, הנפש היהודית ההומייה הייתה צופה לציון בנוחיות עוד אלפיים שנה. האנטישמיות, שהביאה עימה את הפחד מפני דברים איומים העלולים לקרות בקרוב, היא שגירשה את היהודים מאירופה והעניקה אמינות לרעיון שעל היהודים להקים מדינה משלהם, שבה הם יהיו אדונים לגורלם.הוגי הציונות לא התכוונו להקים מדינה שתהיה מעין מטכ"ל של היהדות העולמית. הם חשבו שלא תהיה עוד יהדות עולמית. בחזונם, כל היהודים יתקבצו בארץ-ישראל, והפזורה היהודית תיעלם. זה מה שכתב בנימין זאב הרצל, ובזה האמינו דויד בן-גוריון וזאב ז'בוטינסקי.אילו התגשמו הדברים לפי חזונם, לא היה יהודים נרצחים בטולוז, מפני שלא היו יהודים בטולוז.עוזריו של בן-גוריון הצליחו רק בקושי לרסן אותו מלהגיד ליהודי אמריקה מה הוא חושב עליהם. הוא רחש להם בוז תהומי. ציוני, כך חשב, יכול לחיות רק בציון. אילו הקשיב לדברי החנופה שבהם מרח בנימין נתניהו את אלפי ה"מנהיגים" היהודים בוועידת איפא"ק, הוא היה מקיא. ובצדק – הרי היהודים האלה, שמחאו כפיים כמשוגעים וקפצו למעלה ולמטה כאחוזי דיבוק כדי לדחוף את נתניהו למלחמה הרת-אסון באיראן, חזרו אחר-כך לבתיהם הנוחים ולעיסוקיהם עתירי-ההון - באמריקה.ילדיהם דוברי-האנגלית לומדים באוניברסיטאות-היוקרה וחולמים על קריירות משופעות בכסף, בשעה שבני-גילם בישראל הולכים לצבא וחרדים לגורל משפחותיהם אם תפרוץ המלחמה המובטחת. אז איך לא להקיא?אגב, הסימביוזיס בין הפוליטיקאים האמריקאיים והשדולה היהודית הולידה השבוע קוריוז מדהים.הקונגרס האמריקאי קיבל פה-אחד חוק המקל על הישראלים להגר לארצות-הברית. כל מה שעלינו לעשות זה לקנות שם איזה עסק קטן – נגיד מכולת קטנה בפינה נידחת של ברוקלין, בחצי המחיר של דירה בירושלים – כדי להפוך לתושבים חוקיים, ובעתיד גם לאזרחים, של ארצות-הברית.הייתכן מעשה אנטי-ציוני יותר? הרי זו קנוניה לרוקן את מדינת ישראל! וכל זה בשם אהבת-ישראל וקולות היהודים!מובן שהתקשורת הישראלית מחאה כפיים למראה העדות החדשה הזאת לידידות ארצות-הברית.הנה כי כן: רוצח אנטישמי דוחף את היהודים לישראל, ואילו הקונגרס האמריקאי מושך אותם בחזרה ל"גלות".כאשר הקמנו את המדינה, חשבנו שזהו סוף הקורבנות היהודית, וגם סוף המנטאליות של הקורבנות היהודית.הנה אנחנו, עברים מסוג חדש, מוכנים להגן על עצמנו, ובידינו כל העוצמה של מדינה ריבונית.הבכיינות שייכת לגולה הבזויה, לקהילות היהודיות הפזורות בעולם.אבל הקורבנות חזרה אלינו - ועוד איך! היא משמשת כטכסיס הולם לכל מטרה פוליטית אפשרית, אך היא גם משתרשת מחדש בנפשנו. פצצת-הגרעין האיראנית, האמיתית או המדומיינת, עוזרת להחיות את הקרבנות מחדש. כל עוד נתונה המדינה במצב של פחד תמידי, המנטאליות של "השואה השנייה" לא תאבד את כוחה.מיום ליום הופכת ישראל ליותר ויותר יהודית, ולפחות ופחות ישראלית. כפי שנאמר, קל יותר להוציא את היהודי מהגטו מאשר להוציא את הגטו מהיהודי. בייחוד במצב של מלחמת-נצח.כך, בסופו של דבר, אנחנו מגיעים לאותה מסקנה כמו בכל עניין אחר: השלום הוא הפיתרון.
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miércoles, 28 de marzo de 2012
VERDADES Y MENTIRAS SOBRE SEGURIDAD ALIMENTARIA
Por Umberto Mazzei
Desde el 2008, como reflejo del aumento del hambre que causan los súbitos aumentos del precio de los alimentos, hay una polémica internacional sobre la seguridad alimentaria. Más realista sería hablar sobre soberanía alimentaria, pero el cartel de transnacionales en la distribución de alimentos no permite que ese término se mencione a nivel institucional.
Hace poco Raj Patel publicó un libro dramático con el título “Obesos y famélicos: los mercados, el poder y la batalla oculta por el sistema de alimentos del mundo.” (Stuffed and Starved: Markets, Power and the Hidden Battle for the World's Food System). Patel señala que “Hoy, cuando producimos mas alimentos que nunca, una persona de cada diez padece hambre. El hambre de 800 millones sucede al mismo tiempo que otra primicia histórica: que son superados en número por los mil millones de personas en este planeta que tienen exceso de peso”.
Entre la ONU y la OMC
La última polémica viene desde noviembre del 2011 con un informe del Relator de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación, Olivier de Schutter. El documento señala cuatro puntos en que el Acuerdo sobre Agricultura de la OMC y la presente negociación de la Ronda Doha debieran ser compatibilizados con el derecho humano a una alimentación adecuada.
Los principios que sugiere el reporte Schutter son los siguientes: a) que los criterios para permitir ayudas (Caja Verde) acepten las políticas y programas para la seguridad alimentaria; b) evitar que el acumular y usar reservas se califique como medida distorsión del comercio; c) reformar el Acuerdo sobre Agricultura y otros de la OMC para que acepten la creación de reservas a nivel nacional, regional e internacional; d) permitir las juntas de comercialización y otros medios institucionales para asegurar el suministro de alimentos.
Schutter explica que “el entrelace entre alimentos, energía y finanzas, los cambios en la dinámica de la oferta y demanda global y la mayor consolidación [léase concentración, n.a.] del sector agroalimentario son claves en elevar, hoy día, el precios de los alimentos.” Añade que esas condiciones no existían en los 1980 y 1990, cuando se creó el actual régimen de comercio agrícola. Que el objetivo ahora es promover sistemas nacionales de alimentación. Señala que una política agrícola y la seguridad alimentaria son inseparables en la mayoría de los países en desarrollo.
Para lograr esa meta recomienda primero invertir en agricultura y apoyar a los pequeños agricultores, que en los países en desarrollo son unos 500 millones, que con sus familias suman 2 mil millones de personas; esas ayudas son limitadas por reglamentos de la OMC. En segundo lugar recomienda mejorar y proteger el ingreso de los pobres tanto rurales como urbanos; idem. Recomienda establecer y administrar reservas de alimentos. Idem. Por último recomienda evitar una dependencia del comercio internacional para asegurar la alimentación. ¡Wow! Sobre todo eso último desató la ira del Director de la OMC, Pascal Lamy.
El 14 de diciembre el Sr. Pascal Lamy le responde “Los gobiernos tienen derecho soberano a seguir políticas para la seguridad alimentaria dentro de sus obligaciones internacionales” y menciona al Acuerdo sobre Agricultura; entonces no es soberano… Es típico en los altos funcionarios internacionales que sirven intereses especiales el incluir lo contrario como prueba de sus afirmaciones.
Luego truena: “Estoy en desacuerdo fundamental con su afirmación de que los países tienen que limitar la dependencia del comercio internacional para lograr objetivos de seguridad alimentaria. Por el contrario, existe acuerdo entre la mayoría de los expertos de la ONU en que el comercio internacional es parte de las soluciones para lograr la seguridad alimentaria”.
Añade Lamy que el G-20 señaló, por ejemplo, que "el comercio es un componente esencial de cualquier estrategia de seguridad alimentaria" y que "las políticas que distorsionan la producción y el comercio de productos agrícolas impiden potencialmente el logro de la seguridad alimentaria a largo plazo". Otra muestra de lo que Orwell llamó “double talk”, doble lenguaje. Es cierto, las distorsiones en la producción y el comercio impiden la seguridad alimentaria, pero la mayor distorsión son los subsidios a la producción y exportación agrícola de Estados Unidos y la Unión Europea y miembros eminentes del G-20. Un asunto que Lamy pasa por alto pero que arruina a productores agrícolas en los países en desarrollo y que, en medio de retórica leguleya, al final son distorsiones autorizadas en la OMC.
Lamy atribuye la crisis de precios a “Un apoyo altamente distorsivo, el uso de subsidios a la exportación y a medidas impredecibles restringiendo importaciones o exportaciones”. Esas fuentes de distorsión siempre han estado allí, lo notable es que no menciona la especulación en futuros y la fijación cartelizada de precios. Por lo que sabemos, la distorsión de los apoyos y subsidios a la exportación no suben precios sino que los bajan a nivel de dumping.
Su comentario más insidioso es sobre las restricciones a la exportación, que sirven para asegurar el alimento nacional y evitar la especulación. Dice Lamy: “Me sorprende la casi ausencia de referencia en su reporte a reglas aplicables a prohibiciones y restricciones a la exportación de alimentos. Es un asunto complejo y controversial, pero hay amplio consenso en que esas medidas… tienen una influencia significativa en la seguridad alimentaria.” Es notable que desde la última Conferencia Ministerial de la OMC, tanto Lamy como su entorno hable de haber “amplio consenso”. Consenso quiere decir que nadie se opone, no lo hay si alguien se opone; el consenso existe o no existe. Para colmo, sobre ese asunto hay oposición; se destacan Argentina, Bolivia, China, India, Sur África, Rusia y Fiji en lo que sería un “amplio desacuerdo”, porque entre ellos abrigan la mayor población agrícola del mundo.
Citamos la notable de la repuesta de Schutter a Lamy sobre el comercio: “Eso parece Seguridad Alimentaria en el papel, pero es un enfoque que ha fracasado espectacularmente. La realidad en el terreno es que la población vulnerable ha sido consignada al hambre y la pobreza endémica.” Luego añade “En el largo plazo, a los países pobres que son importadores netos de alimentos no se les ayuda alimentándolos. Se les ayuda haciéndolos capaces de alimentarse ellos mismos. Este es el consenso mundial después de la crisis global por el precio de los alimentos que hasta el mismo G-20 ha reconocido. Es decepcionante que la OMC continúe peleando las batallas del pasado”.
Historia para el futuro
En el libro de Patel también se habla de "la podredumbre en el centro del sistema alimentario moderno". El libro es una crónica que los políticos y los diplomáticos del comercio debieran leer. Muestra como el patrón de poder y desigualdad se extiende y viene matando de hambre desde el genocidio en Irlanda hasta ahora, y no sólo en África o la India, sino en los Estados Unidos y con la crisis causada por los bancos también en Europa.
El libro cuenta lo que pasa cuando los alimentos y la tierra son vistos sólo como mercancías, por un sistema global movido por la codicia y con el mayor lucro como único objetivo. El relato más perverso es lo sucedido en Irlanda, entre 1845 y 1850, bajo la ocupación inglesa (ver www.irishholocaust.org). El genocidio cometido en Irlanda muestra lo nefasto que puede suceder cuando se elimina el control a la exportación de alimentos.
La peste del Tizón de la papa, "Phytophthora infestans", se extendió de América a Europa en 1844. Llegó a Inglaterra y luego a Irlanda, en 1845, pero no causó la hambruna en otro lugar. La peste sólo afectó la papa y no a las otras cosechas de Irlanda, un país que tuvo siempre una gran producción agrícola. En Irlanda no se murió de hambre por falta de patatas, sino por falta de comida. Los soldados ingleses de ocupación y su policía se llevaban los alimentos a punta de fusil para cumplir con los negocios de exportación de sus patrones.
Thomas Gallagher señala en “Paddy's Lament” (Lamento de Paddy), que durante el primer invierno de hambre, 1846-47, murieron de hambre unos 400.000 campesinos irlandeses, pero se exportaron 17 millones de libras esterlinas en granos, ganado, cerdos, harina, huevos y aves de corral; alimentos que hubiesen evitado esas muertes. A lo largo de la hambruna, señala Gallagher, había abundantes alimentos producidos en Irlanda, pero que eran exportados al extranjero. Todos los días salían de 40 a 70 cargamentos, retirados con la fuerza por 12.000 agentes de policía británicos y unos 100 mil soldados británicos reforzados por la milicia británica, acorazados, buques especiales, y la Guardia Costera, que impedía que pescadores pidieran comida a los barcos. Esas afirmaciones y otras por el estilo las confirma la autora inglesa Cecil Woodham-Smith en “ The Great Hunger” (El Gran Hambre”).
El célebre G.B. Shaw escribió, cincuenta años más tarde, en su pieza “Man and Superman” (Hombre y Superhombre): "Malone:" Mi padre murió de hambre en Irlanda en el '47 Negro. ¿Tal vez usted ha oído hablar de él? Violeta: ¿La hambruna? Malone: (con ardiente pasión) "No, matado de inanición, cuando un país está lleno de alimentos y se exportan, no puede haber hambruna.
Otra irlandesa conocida, Jane Wilde, la madre de Oscar Wilde, escribió doloridos versos en “El Año de la Hambruna”, he aquí un fragmento:
Hombres cansados, ¿qué recogéis? "El maíz de oro para el extranjero."
¿Y que sembráis? "Cadáveres humanos que esperan al Vengador"
Formas desvanecidas, golpeadas por el hambre, que veis en el horizonte?
"Barcos majestuosos para llevarse nuestra comida mientras se burla el extranjero."
Hay un despliegue de orgullosos soldados, ¿qué cosa guardan alrededor de tu puerta?
"Cuidan los graneros de los amos de las manos delgadas de los pobres".
Madres pálidas, ¿por que lloráis? "Quisiera Dios que fuésemos muertas.
Nuestros hijos se desmayan ante nosotros, y no podemos darles pan! "
La población de Irlanda según el censo de 1841 era de 9.897.449, por lo que se puede pensar que en 1845 estaría entorno a los 11 millones. Según el censo de 1851, la población se había reducido a 6,552,385. Cerca de un millón faltaba porque emigró y muchas veces para perecer, el resto del faltante murió de hambre y fue enterrado en fosas comunes.
Hay algo aquí para recordar cuando los ingleses o sus descendientes ideológicos nos hablen de dejar que sea el comercio, el mercado o las transnacionales quienes nos alimenten.
ALAI-AMLATINA
- Umberto Mazzei es doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Florencia. Es Director del Instituto de Relaciones Económicas Internacionales en Ginebra. http://www.ventanaglobal.info
lunes, 26 de marzo de 2012
"Combatants for Peace". Alternative Memorial Day 2012- con vídeo
For the last 6 years "Combatants for Peace" has been holding a joint memorial event, to commemorate the Israeli and Palestinians victims of the conflict. This memorial service is attended by bereaved Israeli and Palestinian families and accompanied by artists.
The service is held on the Israeli National Memorial day, in Tel-Aviv.
We started with 300 people on the first year. Last year, around thousand people attended.
This year we expect over 1,500 people to come and remember the victims of the violence and pain on both sides, and call for reconciliation and non-violence in Israel and Palestine.
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sábado, 24 de marzo de 2012
El presidente Carter, Patricia Derian y los DDHH durante la dictadura argentina
Jimmy Carter fue elegido Presidente de los Estados Unidos el 2 de noviembre de 1976. La presidencia de Carter se concentró en los derechos humanos y la mediación, así como las preocupaciones ecológicas. La administración Carter hizo grandes progresos en los tratados de paz como en el Canal de Panamá, la Unión SSoviética SALT II, Camp David, Israel y Egipto.
Promovió una política exterior que situó los derechos humanos entre sus prioridades, lo cual supuso una ruptura con la actitud de sus predecesores que no prestaban atención al incumplimiento de los derechos humanos que habían cometido los países aliados de Estados Unidos. La Administración Carter dejó de dar apoyo al régimen de Somoza en Nicaragua, históricamente respaldado por Estados Unidos y dieron su ayuda al nuevo gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional que asumió el poder después del derrocamiento de Somoza. Sin embargo.
Ya en los albores de 1977, la Junta Militar argentina estaba preocupada. El 20 de enero había asumido en Estados Unidos el presidente demócrata Jimmy Carter. La dictadura de Augusto Pinochet, del otro lado de Los Andes, había comenzado a ser asediada. En plena campaña electoral norteamericana, el Día de la Primavera de 1976, Orlando Letelier, el ex ministro de Relaciones Exteriores del presidente chileno derrocado Salvador Allende, había sido asesinado por servicios secretos de la Dina cerca de la sede central de la ONU, en Washington DC.
Los militares argentinos querían suavizar la relación que en el Norte comenzaban a tener con las dictaduras del Cono Sur. La Comisión Interamericana de DDHH tenía información de lugares de detención y torturas. Además, habían recibido un informe puntilloso de activistas por los derechos humanos como Emilio Fermín Mignone y Augusto Conte McDonell, fundadores del Cels y cuyos hijos Mónica y Augusto –respectivamente– habían desaparecido en 1976.
Debido al caso de Jacobo Timerman, el gobierno militar en Argentina casi colapsa, según documentos publicados por el National Security Archive. Los documentos estadounidenses desclasificados revelan que en septiembre de 1979, el presidente de la dictadura “Videla, el civil Ministro de Justicia, y la Corte Suprema en su totalidad amenazaron con renunciar” si no se excarcelaba a Timerman. Por su parte, el Embajador de EEUU solicitó a Videla que llamara directamente al Presidente Carter si Timerman era liberado “para que sea el primero en saber el resultado de una situación de mucho interés para él”.
Patricia Derian fue una política y activista de derechos humanos estadounidense que se desempeñó como Secretaria para Derechos Humanos y Asuntos Humanitarios durante la administración del presidente James Carter.
Tuvo un rol destacado en la denuncia y condena de los delitos de lesa humanidad que cometió la dictadura militar argentina llamada Proceso de Reorganización Nacional entre 1976 y 1983, impulsando de modo decisivo la misión de inspección a la Argentina que realizó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA en 1979. Los militares argentinos en el gobierno la consideraron como la enemiga número uno y llegaron a planear su asesinato.
Patricia Derián declaró como testiga en el Juicio a las Juntas en las que resultaron condenados varios de los dictadores en 1985. En esa oportunidad Derían declaró entre otras cosas:
“El día 10 de agosto de 1977 a las 11 me reuní con el almirante MASSERA en la Escuela de Mecánica de la Armada; yo comencé la reunión repitiendo lo que era de alguna manera mi introducción, que era explicar cuál era el interés de mi país en la Argentina, cuáles eran nuestros objetivos y las dificultades que planteaban los derechos humanos para las buenas relaciones de nuestros países. Ha pasado mucho tiempo y no recuerdo totalmente la conversación, pero hay, sí, algunos tramos que han quedado grabados en mi memoria; estaba hablando sobre las torturas. El almirante MASSERA dijo entonces que la Armada no torturaba a nadie, que eran el Ejército y la Fuerza Aérea los que lo hacían; yo le dije que nosotros teníamos cientos de informes de personas torturadas por oficiales navales y que inclusive algunos de esos informes provenían de gente dentro de la Armada y en otros casos de gente del Ejército y la Fuerza Aérea. El negó que tuviera ninguna participación en torturas y me habló de los esfuerzos que había hecho en favor de líderes sindicales que estaban detenidos a bordo de un barco anclado frente a la costa. Los esfuerzos que había realizado por mejorar su suerte; se había puesto en contacto con sus familiares y otras gestiones. Yo entonces volví a llevar la discusión al tema de las torturas y le dije que yo había visto un esquema rudimentario del piso que estaba justamente debajo de aquél donde nos encontrábamos y le dije: "Es posible que mientras nosotros estamos hablando, en el piso de abajo se esté torturando a alguien"; entonces sucedió lo que realmente fue asombroso: él me sonrió con una enorme sonrisa, hizo el gesto de lavarse las manos y me dijo: "Usted recuerda lo que pasó con Poncio Pilatos".
En 2006 fue condecorada por el gobierno democrático de la Argentina con la Orden del Libertador General San Martín en grado de Oficial, la máxima condecoración que otorga la Argentina a funcionarios de gobiernos extranjeros, en reconocimiento a su desempeño en favor de los derechos humanos durante la dictadura.
Compilación de Carlos Braverman
Rabino Marshall T. Meyer, luchador por los DDHH en la Argentina del 24 de marzo de 1976
"Creo que vivir sin una fe que represente un compromiso total, es vivir unidimensionalmente."
Marshall T. Meyer Z''L (de bendita Memoria)
En marzo de 1976 se produce el fatídico golpe militar en la Argentina. La figura del Rabino Marshall T. Meyer cobra una dimensión gigantesca pues comienza a denunciar las violaciones a los derechos humanos. Trabaja arduamente para salvar vidas de centenares de personas que eran perseguidas por el régimen. Visita a numerosos presos políticos en las cárceles, llevando asistencia espiritual a todos ellos, sin importar si eran judíos, cristianos, ateos o lo que fueran. Entre los presos de fama pública se encontraba el periodista Jacobo Timerman. Por él y otros presos políticos Marshall co-organiza campañas internacionales para obtener su liberación.
Se enfrenta personalmente a las autoridades, es decir, a los dictadores que estaban llevando a cabo el terrorismo de estado. Su vida amenazada y en peligro constantemente, no es un obstáculo para su lucha por los Derechos Humanos.
Marshall Meyer fue miembro fundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y cofundador del Movimiento Judío por los Derechos Humanos.
Se enfrentó a los genocidas, reclamando y persistiendo por la aparición con vida de los desaparecidos, tomó para sí la frase talmúdica “quien salva una vida, es como si salvara un mundo entero” y puso manos a la obra.
El Rabino Meyer no hizo otra cosa que lo que le correspondía, es decir, pedir justicia. Su lugar fue al lado de las Madres de Plaza de Mayo y junto a los detenidos, cosa que es una verdad indiscutible.
Distintos investigadores coinciden en la importancia del rol de Marshall Meyer en la toma de testimonios para la redacción final del libro Nunca Más encabezada por Ernesto Sábato.
Como queda demostrado la lucha por los derechos humanos fue su modo de vivir y actuar, su testimonio fue mostrar al hombre que no pierde la humanidad activa.
Siempre luchó por sus convicciones, que son principios básicos y esenciales del judaísmo.
Con el retorno de la democracia, en 1984, Marshall fue nombrado miembro de la CONADEP, Comisión Nacional de la Desaparición de Personas, creada por el presidente Raúl Alfonsín. El documento final que produjo aquella comisión se denominó “NUNCA MÄS”, título sugerido por el rabino Marshall Meyer.
Recibió varios premios de distintas organizaciones de Derechos Humanos, entre los cuales se destaca la medalla de la “Orden del Libertador Gral. San Martín”.
En 1984 Marshall retorna a los EEUU luego de 25 años de titánica labor en la Argentina.
En 1993, en la ciudad de Buenos Aires, recibe el título “Doctor Honoris Causa” de la Universidad de Buenos Aires en reconocimiento a su labor en pro de las Derechos Humanos en los años de la dictadura.
El 29 de diciembre de ese año muere el Rabino Marshall Meyer a los 63 años de edad.
Buscó el diálogo con otras religiones en base a la lucha por los Derechos Humanos
Comprendió el mensaje de los profetas como pocos. En términos bíblicos, él sí fue “el guardián de su hermano”. Pudo haber abandonado el “barco” (muy mal tripulado por algunos) varias veces, ya sea en los años previos al horror o durante el mismo pero no lo hizo. Tal como –salvando la distancia – el gran rabino Leo Baeck (Z’’L) quien tuvo oportunidades de salir de Alemania antes de 1939 o incluso durante los primeros años de la guerra y prefirió quedarse con “su rebaño” hasta el final.
Comprendió al judaísmo en su esencia y actuó en consecuencia practicando un judaísmo humanista, comprometido y combativo por una sociedad mejor.
Rabino Marshal T. Meyer Z”L ( de Bendita Memoria), hoy 24 de marzo de 2012, aniversario del sanguinario golpe de 1976, que instituyo la última dictadura militar en Argentina te decimos: Presente!!!!
Compilado por Carlos Braverman
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