viernes, 17 de agosto de 2012

Irán, Peace Index y algunas reflexiones por Carlos Braverman



Dentro de unas horas llegará el Shabath, es el mejor momento para reflexionar. Si existe un tema por antonomasia es Irán. Pero la próxima semana muchos productos de primera necesidad aumentarán un 17%. Las protestas sociales se reiniciaron en forma bastante deslucida y con tensiones entre sus dirigentes. De hecho se puede hablar ahora de dos o tres campos en su seno: el más radical y con mayor participación de israelíes árabes dice con claridad que la causa central de los problemas económicos y sociales son los territorios ocupados, otro pone más énfasis en la acción directa y monta decenas de campamentos en la vía pública, en los puntos más representativos de Tel Aviv. El tercero trata de rescatar la esencia de las manifestaciones del año pasado pero todos  obtienen el mismo resultado, o sea que el gobierno no los escucha, no los escuchará y seguirán invisibles para éste.
El gobierno está muy interesado en introducir el discurso de la guerra con Irán, siempre el tema de la seguridad es más rentable y ayuda a excluir del espacio público las molestas necesidades de los ciudadanos. Nunca una eventual guerra fue tan anunciada, no digo que no sea posible, pero ya parece poco creíble. Después de todo, Irán no está sola en cuestiones de armamentos y logística, ya tuvo mucho tiempo para prever estrategias y defensas.
De cualquier forma el gobierno israelí vive en forma autista estas cuestiones fundamentales, no escucha la protesta social dije antes y recordemos que hubo al menos cuatro auto-inmolados en ellas.
Las estadísticas del Peace Index de este principio de agosto de 2012 en Israel tampoco pienso que le digan nada al gobierno, actuará de acuerdo a su lógica, por ahora está interesado en introducir el discurso que desafía estas cifras. Pero pasar al acto es otra cosa y  las circunstancias geopolíticas son las que ordenan el tablero global. No es fácil atacar a Irán en solitario y EEUU no está en una coyuntura adecuada para esta empresa.
Sólo el 27% de la población judía en Israel apoya un ataque unilateral israelí contra Irán. Es decir que el 61% de los 516 judíos encuestados están en contra de él. Un 60% de los encuestados está de acuerdo en entenderse con un eventual nuevo contexto, con un Irán dotado de capacidad nuclear y el 35% no lo está. Un 55% aseveró que son muy reducidas las posibilidades de que un ataque retrase significativamente el desarrollo nuclear de Irán, sólo un 36% está convencido de ello, Un 28% concuerda que el ataque es la oportunidad para evitar males mayores y un 57% se opone pues duda de la capacidad de preservar la seguridad del país y sus habitantes durante el ataque. El gobierno iraní tiene pretensiones hegemónicas en la región que rivalizan con Turquía y Arabia Saudí. Ese mismo gobierno no es precisamente pacifista ni progresista, también el gobierno israelí tiene sus reflejos puestos en mantener su hegemonía militar en la zona.
Como dijo Von Logau, la guerra más difícil es combatirse a sí mismo y parece que ninguno de los dos gobiernos la quiere librar. Mientras tanto los pueblos esperan un futuro mejor.
*Carlos Braverman (Israel): Politólogo y Psicólogo, miembro de la Asociación de Derechos Civiles de Israel. Militante por la coexistencia judeo-árabe y un  camino alternativo a la globalización neo-liberal. Miembro del Partido Meretz (Partido Socialista de Israel - Tel Aviv). Presidente del Instituto Campos Abiertos (Investigaciones en Ciencias Políticas).
Derechos reservados: Instituto Campos Israel ISBN963-03- 0316- 2
מסת"ב

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