viernes, 16 de julio de 2010

La Knéset revoca los privilegios a la diputada árabe Zoabi por Carlos Braverman


La Knéset revoca los privilegios a la diputada árabe Zoabi y nosotros votamos en contra de la resolución.
La noticia en español extraida de Haaretz, dice lo que sucribo más abajo, pero queda claro que el esquema democrático es un hecho que debe respetarse y que no existen pruebas que incriminen a Zoabi como en su momento sucedió con Bishara.
En segundo lugar la Knéset actúo sobre un vacío jurídico.
Las palabras del presidente de la Knéset, Reuven Rivlin, quien se abstuvo de la votación, dijo que la decisión de revocarle los derechos a Zoabi, debería haber sido dejada en manos del fiscal general. "No esta bien que un diputado revoque los derechos de otro", dijo. Diría yo que es una expresión encomiable en un miembro duro del Likud y que deja espacio a una seria revisión de la medida por parte del contralor estatal, no estoy hablando sólo del aspecto procesula sino de la sustancialidad del hecho, como violación al sentido del beneficio del derecho en términos individuales y colectivos.
La Knéset ha revocado los privilegios a la diputada árabe-israelí Hanin Zoabi, debido a su participación el 31 de mayo pasado en la denominada "Flotilla Libertad", que intentaba romper el bloqueo sobre la Franja de Gaza.
Una mayoría de 34 diputados votó a favor de invalidar su pasaporte diplomático y de retirar el privilegio de recibir fondos monetarios para expensas legales.
En la sesión en la cual la decisión de la Knéset fue anunciada, casi se desata un enfrentamiento entre diputados árabes y judíos. Zoabi aplaudió, en forma irónica, cuando se realizó el anuncio, lo que provocó la reacción del diputado de Kadima, Yoel Hasson, quien se acercó y le susurró: "Pronto serás una ex diputada".
A los gritos de "fascistas", los diputados árabes agredían a la mayoría judía. "No sorprende que un Estado que le niega los derechos básicos a un millón y medio de árabes, revoque los derechos de una diputada que los representa con fielmente", dijo Zoabi.
"Este es un precedente peligroso para el público árabe, y constituye un mensaje hostil. De cualquier manera, la Knéset impone limites a nuestra actividad publica y parlamentaria a través de legislaciones raciales, y los privilegios no hubieran disminuido estas limitaciones", agregó.
El diputado Yariv Levin, quien preside la Comisión de Asuntos Internos de la Knéset, dijo que la decisión tomada representa a la opinión pública que pide que "tomemos una posición de dureza en contra de diputados que dañan a los soldados del Ejército y cuestionan nuestro derecho básico de estar aquí".
Zoabi continuó diciendo que "un debate como este avergonzaría a cualquier otro parlamento del mundo. "No se puede asegurar que aquí existe una democracia. Soy una diputada y tengo el derecho, incluso el deber, de luchar por mis posturas".
La diputada por Israel Beitenu, Anastasia Mijaeli, quien había atacado previamente a Zoabi en una sesión, presentó a Zoabi con un "pasaporte iraní" con su fotografía en el. Antes de ser retirada del pleno, Mijaeli dijo: "La mayoría de los árabes en este país son lo suficientemente inteligentes y leales al Estado, como para abrir los ojos tras tu provocación. No los representas a ellos"

*Carlos Braverman (Israel): Politólogo y Psicólogo, miembro de la Asociación de Derechos Civiles de Israel. Activista por una coexistencia judeo-árabe mutuamente justa y el altermundialismo. Miembro del Partido Meretz (Partido Socialista de Israel - Tel Aviv). Presidente del Instituto Campos Abiertos (Investigaciones en Ciencias Políticas).

Derechos reservados Instituto Campos Abiertos Israel ISBN 965 387 008 9 זכויות יוצרים

Una izquierda renovada está naciendo en Israel


Estoy convencido que es viable una renovación y un espacio distinto para la izquierda israelí. Cientos de miles de electores israelíes llevan en sus corazones los valores básicos de la izquierda: paz, justicia, igualdad, democracia, derechos humanos para todos, feminismo, protección del medio ambiente, separación entre estado y religión. Una gran parte del público está en estos momentos reflexionando sobre esa cuestión. La izquierda renovada debe encarnar esos valores no como si fueran una mera colección de consignas, sino como parte de un todo integral, que defina un modelo completamente nuevo. Debe presentar un nuevo modelo de Estado de Israel. Soy un israelí postsionista, muchas veces lo comenté, hecho que no me convierte en antisionista.
Lo que comenzó como una revisión histórica del sionismo y las narraciones oficiales de la historiografía de Israel, hoy es un posicionamiento diferente en su arena política que busca la apertura de las narraciones nacionales, así como incentivar la inclusión y ensanchamiento de las identidades de la sociedad civil del país. Es decir también ocuparse más de la cuestión social sin descuidar la nacional.
Carlos Braverman

Un Blog del cambio en Israel...


Ahora en español, paso a paso la renovación de la izquierda israelí. Nuevo estilo, nuevo discurso, postsionismo, derechos civiles, coexistencia y como siempre: dos estados para dos pueblos y Jerusalén capital de dos estados. Sepa por qué es necesaria una nacionalidad israelí, en que se diferencia y
se asemeja al concepto de Estado Judío y Democrático. Un Blog del cambio en Israel…

jueves, 15 de julio de 2010

Reflexiones de un postsionista. El sionismo de Hitler II por Carlos Braverman Compartir


Me llegaron algunas inquietudes sobre la nota “El Sionismo de Hitler”, tal vez los mayores
interrogantes se plantean por la excesiva radicalidad negativa del altermundialismo en la cuestión del sionismo.
Esa radicalidad es extensiva en la generalidad de las ocasiones a Israel, sin distinción alguna de su arco ideológico civil interno.
Entre múltiples interrogantes llegados sobre la izquierda y el antisionismo prefiero abordar no extensamente, pero sí con cuidado, el tema del altermundialimo.
Soy altermundialista y reconozco que me cuesta mucho el vínculo por ejemplo con Attac y el FSM referido a esta cuestión.
Numerosos compañeros israelíes no podemos suscribir muchas declaraciones por estos motivos, algunos son sionistas y en mi caso que soy postsionista me veo impedido por el aroma a prejuicio que estas exhalan, sin contar con la demonización a ultranza de Israel.
Para ser franco, sólo un ala trasnochada y no muy sana del antiguo trotskismo de Matzpén, en hebreo Brújula, junto con la Red Internacional Judía Antisionista que destilan en conjunto toda la confusión y auto odio concentrado imaginable, no hay agrupación en Israel que tenga margen para una acción conjunta responsable y seria con otros altermundialistas globales, con estas posturas no hay espacio para un trabajo consecuente de estas con el progresismo del país.
Por ejemplo en la Campaña Queremos Otra Europa se puntualiza el rechazo a que: “Europa mantenga tratados preferentes con estados como Israel y Marruecos mientras masacran a palestinos y saharauis”
Sin ir más lejos ¿cómo considerar a Somalía, donde el movimiento islamista Al-Shabaab y el partido Hizbul Islam, dominantes en amplias regiones, lleva una poco discreta y virulenta violación de los derechos humanos?, a propósito del tema, el último informe de Amnesty International dice que el número más alto en términos proporcionales de violaciones al respecto, sobre el conjunto de países examinados, se produjeron en países del G-20, donde casualmente figuran la mayor parte de los países donde residen los suscriptores del llamado. No olvidemos que los Kurdos son bastante mal tratados por muchos países cuyas conducciones son siempre bien consideradas por el altemundialismo en general, dadas las agresiones que sufren por parte del imperialismo y el sionismo, en este orden. Turquía y Siria tienen buenas dotes en esta especialidad, pero junto a Irán están construyendo el eje del bien que se opone a la dupla del mal us-sionista.
¿Qué está pasando con este formidable movimiento masivo y global que puso su impronta a una nueva era en la política de los pueblos y sus sociedades civiles? Soy un ferviente altermundialista, tanto como un metódico y científico analista de los problemas fundamentales de las mayorías populares a nivel global y creo que el altermundialismo establece un antes y un después en los análisis y las prácticas políticas.
Dije que soy un israelí postsionista, hecho que no me convierte en antisionista. Lo que comenzó como una revisión histórica del sionismo y las narraciones oficiales de la historiografía de Israel, hoy es un posicionamiento diferente en su arena política que busca la apertura de las narraciones nacionales, así como incentivar la inclusión y ensanchamiento de las identidades de la sociedad civil del país. Es difícil entender por qué causa somos ante ciertos relevantes izquierdistas, cómplices de determinadas políticas por omisión o supuesta comisión de hechos y aparte tenemos que dar explicaciones de nuestros posicionamientos e inserciones intentando que sean incluidos en las buenas pprácticas políticas de la izquierda universal, sin contar que parecería que debemos hacer una profesión de fe contra nuestro gobierno, nuestro país, el sionismo y etc, para ser bien considerados. Jamás escuché a un altermundialista francés o italiano que afrontara la situación de afirmar su vocación política mientras aclara que se opone a medidas del gobierno de turno en su país, cosa que es obvia por otra parte, o establece que tipo de nexo existencial tiene con su nación y cómo gestionó esta el desarrollo de su historia. Muchas naciones que son cuna de destacados altermundialistas tienen pasados imperiales y presentes con determinados compromisos geoestratégicos muy ligados de una u otra manera a EEUU.
Para hacer un poco de historia, el antisionismo de origen estalinista se fusionó con el antisionismo árabe creado en los años cincuenta y sesenta por los refugiados nazis en El Cairo, principalmente por Johann Von Leers, antiguo ayudante de Goebbels. Este antisionismo fue seguido por los medios occidentales tercermundistas en todas las variedades de la extrema izquierda, incluidos los trotskistas. Así nada nuevo ha aparecido en el discurso antisionista radical, salvo la incorporación de pesos pesados como Chomsky y José Bové. Ciertos movimientos antiglobalización combinan posiciones anticapitalistas radicales, basadas en un antiamericanismo y antisionismo muy primitivos, no todos desde ya en este preciso aspecto, pero sí aparecieron entre los años 1990 y 2000 posicionamientos maniqueos y simplistas en sus postulados hacia el sionismo, Israel y la cuestión judía relacionada con estos dos últimos factores.
Así Israel es la encarnación de Occidente para los anti-occidentales, del imperialismo para los anti-imperialistas, del infiel para los islamistas, del racismo para los pro-palestinos. Es percibido como el estado que sobra, que debería desaparecer para que la humanidad quede libre del "Mal". Este trato, absolutamente demonizador, es exclusivo para Israel.
Sionista es de esta forma un término polémico, que abarca de forma indiscriminada a los israelíes, a los defensores de Israel (judíos o no) y a los propios judíos (salvo que éstos se afirmen a su vez como antisionistas). El odio antisionista es un odio no sólo ideológicamente aceptable, sino altamente respetable y vivamente recomendado. Este es uno de los mecanismos hallables en lo "políticamente correcto" en todo el mundo.
Para otro mundo posible son necesarios otros caminos, caminos de mejores análisis y más científicos en estas cuestiones. No entiendo por qué dividir masas a la hora de la lucha social y no aunar voluntades superadoras en beneficio de las amplias mayorías postergadas y degradadas por la concentración neoliberal de la riqueza.
En primer lugar ¿ahora que muchos postsionistas estamos en marcha en esta lucha en Israel, como actores políticos plenos, cómo se manejará el tema en las entidades altermundialistas?, ¿tendremos que seguir explicando lo que no se necesita explicar?, ¿seguirá haciendo falta aclarar que existen sionistas de izquierda que son destacados luchadores de las causas sociales y el entendimiento entre los pueblos, habrá que seguir contando que no todos son judíos y sionistas en Israel, que queremos mucho a nuestro país a pesar que combatimos sus injusticias internas y la ocupación de territorios en Cisjordania y Gaza?
¿Habrá que seguir afirmando qué cómo israelíes no pensamos que somos parte de un país que sobra, que en tanto militantes del cambio no nos consideramos y no somos agentes de ningún colonialismo e imperialismo?, ¿habrá que preguntar cómo miles de veces antes, por qué el sionismo fue el único movimiento de liberación nacional que se considera producto del imperialismo?, ¿todos los movimientos de liberación nacional fueron progresistas, ninguno más allá de la noble empresa independista tuvo matices reaccionarios en su seno salvo el sionismo?
Es hora de un debate cierto, veraz y con coraje. A partir de aquella mesa que comenté y el triste saldo del “Sionismo de Hitler” entre otros hechos, me pongo a disposición para el debate en cualquier parte del mundo donde sea necesario, allá iremos.
Sea en foros u otros espacios, en países del G- 20 o en los lugares más postergados, pero debatamos con amplitud, aceptemos que en esto hay una fractura y tenemos que encontrar un lugar para los actores políticos mencionados y reconocer su rol de sujetos políticos de un cambio progresta.
Tomo el desafío, si otro mundo es necesario será posible con todos los que peleamos por él, así que debatamos.


*Carlos Braverman (Israel): Politólogo y Psicólogo, miembro de la Asociación de Derechos Civiles de Israel. Activista por una coexistencia judeo-árabe mutuamente justa y el altermundialismo. Miembro del Partido Meretz (Partido Socialista de Israel - Tel Aviv). Presidente del Instituto Campos Abiertos (Investigaciones en Ciencias Políticas).
Derechos reservados Instituto Campos Abiertos Israel ISBN 965 387 008 9 זכויות יוצרים

El sionismo de Hitler, sorpresas de un postsionista por Carlos Braverman


Soy un israelí postsionista, muchas veces lo comenté, hecho que no me convierte en antisionista.
Lo que comenzó como una revisión histórica del sionismo y las narraciones oficiales de la historiografía de Israel, hoy es un posicionamiento diferente en su arena política que busca la apertura de las narraciones nacionales, así como incentivar la inclusión y ensanchamiento de las identidades de la sociedad civil del país.
Fue en una mesa sobre el tema de la situación en Gaza en el exterior, donde escuché esta hipótesis sobre el sionismo de Hitler por vez primera, provino de alguien del público, de un destacado progresista altermundialista.
En mis más de treinta años de trabajo político vinculado a la izquierda israelí, no es la primera oportunidad ni será la última que reciba sorpresas como estas.
Lejos de escandalizarme busqué la fuente de esta desmedida audacia intelectual y encontré esta joya invalorable, no soy de los que escapan a la polémica, por eso la publico en mi propia página.
La pregunta es la de siempre ¿hasta dónde se puede llegar, cuál es el límite, como se pueden construir estos discursos y relatos llamados ideológicos y por qué causa cierto progresismo es un buen cliente para esta mercancía?
Mis posicionamientos son fruto de un revisionismo de izquierdas (por lo menos en Israel), creo que es bueno que un amplio espectro de las mismas en términos globales se dedique con empeño también a la revisión de ciertos items como por ejemplo el presente.
Creo que se podría así sumar y no avalar sumas que restan, por lo menos avanzar en ciertas desmitificaciones y abandonar simplificaciones de buenos y malos en la historia, como es el caso que presento.
No puedo explicarme que llevó al destacado izquierdista en la audiencia donde ofrecía mi ponencia a esmerarse con este enunciado, no creo que aportara mucho al tema y desde ya no consiguió ninguna simpatía en el momento que me dedicaba a estructurar un discurso amplio, crítico y renovado sobre el tema del sionismo y la sociedad de Israel, como de la cuestión del conflicto en Medio Oriente. Comencé entonces por definirme antes que judío como israelí y partidario de un Israel inclusivo, un Israel para todos los israelíes, de los ciudadanos judíos y no judíos en términos de justicia equitativa, mientras explicaba mi postsionismo y su papel en el Israel de hoy.
Llego a creer que estas tesituras son profesiones de fe, que como un credo se repiten ritualmente ante la sola presencia de alguien que sea un “posible” representante, de lo que con un barniz cómodo y funcional cierto progresismo identifica como parte de un “eje del mal”. Como todo ritual suele estar un poco vacío y como credo bastante fosilizado.
Tampoco sé por qué causa siempre alguien que no representa a las posturas de la conducción de Israel debe responder por ellas o lo que es peor, se le reclama sobre las mismas, es como si al destacado altermundialista del caso, que vive en un país del G- 20 le hubiera reclamado yo por los estragos que produce este foro en las masas desposeídas del mundo.
Tesis como la presente no sé a que apuntan o pretenden lograr, pero generan a dudarlo un determinado efecto que cada lector sabrá definir.
Los dejo con las preguntas y con el alucinante material, por favor enviar comentarios a mi casilla de facebook.Acá el texto y continuar leyendo en el enlace mencionado, pues por razones de espacio se debe editar así.


El sionismo de Hitler
David Comedi
Rebelión
13/04/09

Un texto del historiador Mark Weber

Cuando los antisemitas, o más propiamente, los enemigos de los judíos, notaron, después de lanzar contra ellos a lo largo de la historia diversas persecuciones, incluso las más sangrientas, que no habría forma de deshacerse de sus odiados, intentaron entonces una novedosa estrategia: el sionismo.

El nacionalismo había surgido en Europa como una forma de emancipación colectiva de los pueblos y ofreció un “interesante” método de segregación. Los judíos serían identificados como un pueblo distinto, “el pueblo judío”, y como tal quedaría discriminado. No formaría parte de las naciones que estaban naciendo.



Muchos judíos protestaron y denunciaron este plan. Querían integrarse a las naciones nacientes, se identificaban con las ideas libertadoras que soplaban en el viento de la época. Pero sus voces fueron siendo tragadas gradualmente porque la destructiva alianza del antisemitismo con el sionismo ya había sido sellada. Era el arma última que sería usada contra ellos; la más mortífera, porque funcionaría como una bomba de tiempo progresiva que iría atacándolos desde dentro.

Se cuenta que el sionismo político nació en el siglo XIX de una reflexión de Teodoro Hertzl (1860-1904) acerca del “caso Dreyfus”, un militar francés judío que fue injustamente inculpado de traición, aparentemente por motivaciones antisemitas. Hertzl razonó que los antisemitas tenían de alguna forma razón, y que los judíos eran un pueblo distinto que no pertenecía a la nación en la cual vivían. Aun si ya vivían en el seno de la misma desde muchas generaciones atrás, algún fenómeno especial marcaba al judío como diferente. No era la religión (Hertzl mismo no era para nada religioso), tampoco la cultura, pues muchos judíos perseguidos compartían y se identificaban con la misma cultura de las naciones donde vivían. En realidad, al proponer el sionismo político, Hertzl estaba aceptando la tesis de sus supuestos enemigos, los antisemitas. Estaba aceptando un prejuicio discriminatorio como una realidad. Adoptaba, por así decirlo, el viejo dicho de “si no puedes con tus enemigos, únete a ellos”.

Por eso mismo, no es una sorpresa constatar que el mismísimo Hitler, que desconfiaba profundamente de los judíos y fundó el nazismo, una ideología de supremacía racial segregacionista de fuerte sesgo antisemita, y que llevó a una de las peores masacres de judíos de la historia, haya apoyado decisivamente al sionismo y a la construcción del Estado de Israel en sus comienzos como gobernante de Alemania. Sí: Hitler, considerado tal vez el peor enemigo de los judíos por la mayoría de los historiadores, incluso negoció directamente con los sionistas, intercambió cartas y colaboró activamente con ellos, como lo demuestra el artículo del historiado Mark Weber, trascripto abajo. Y no hace falta recordar la mayor contribución de Hitler al sionismo a través de las masacres que él mismo y su régimen asestaron a los judíos de Europa. Se sabe que la decisión de la Organización de las Naciones de apoyar decisivamente la partición de Palestina en 1947 y la creación de un Estado judío estuvo directamente influenciada por los horrores del Holocausto nazi. Con esto, Hitler se convirtió en el mayor colaborador del sionismo de la historia, pues dejó enmudecidos a los mayores detractores del sionismo que había en la época, que no eran pocos, incluso dentro del judaísmo. El Holocausto nazi contribuyó a la conversión masiva al sionismo, tanto de judíos como de personas de otras ascendencias.

El sionismo, en mi opinión, es decididamente una forma de antisemitismo. La peor, porque destruye al judío desde adentro. Lo corrompe, lo aleja de su esencia humana, porque, como ideología, es un conjunto de falacias diseñadas para confundir y reemplazar al ser, a la condición del hombre natural, por una condición ficticia: la de miembro de una secta, la secta sionista. El sionista es aquel que sucumbe a la teoría antisemita, que no está basada en nada más que la ignorancia, y que se asume como un perseguido que justifica, como lo hacía Herzl, esa persecución porque se cree diferente.

Es por eso que hoy la lucha desde dentro del judaísmo para desenmascarar y desarticular al sionismo y a su criatura, el Estado de Israel, es una lucha esencial por la libertad del ser.

Los dejo con el artículo del historiador Mark Weber.

El Sionismo y el Tercer Reich

Mark Weber(*)

Traducido del original publicado en Inglés en The Journal of Historical Review, Julio-Agosto de 1993 (Vol. 13, No. 4), pp. 29–37

A principios de 1935, un navío de pasajeros con rumbo al puerto de Haifa, en Palestina, dejaba el puerto alemán de Bremerhaven. En su popa llevaba escrito su nombre en letras hebreas, “Tel Aviv”, mientras una bandera con la esvástica nazi flameaba en el mástil. Y aunque la nave era…
Siga leyendo acá: http://senalesdelostiempos.blogspot.com/2009/04/el-sionismo-de-hitler.html

Para otros tiempos, otros caminos por Carlos Braverman. Tel Aviv- 11 de julio de 2010 (Fragmento, original en hebreo)


Es momento de caminos diferentes, es tiempo de ocuparnos de nuestra sociedad, caminando contra las injusticas societarias vamos a encontrar el mejor trayecto para la paz. Ellos dicen que le dimos la espalda al sionismo, que somos postsionistas y pregunto si es relevante esta cuestión, cuando los que estamos enfrentando los temas sociales, los problemas de la ciudadanía más afectada somos nosotros. El cambio ya lo comenzamos ahora y debemos continuarlo y si queremos continuarlo debemos decir cómo, estoy convencido que es estableciendo el espacio social y la estructura orgánica de esta izquierda renovada. De seguro no podrá ser una izquierda ajena a las calles, a los conflictos de todos los días, al trabajo en los olivares y en la producción en geenral. No podrá ser ajena a dar la mano a los árabes israelíes y árabes palestinos que en Isarel y fuera de él buscan un camino fuera del terror, que quieren sumarse para construir y con los que debemos mutuamente superar mucho tiempo de desencuentro....Carlos Braverman. Tel Aviv- 11 de julio
(Fragmento)

Aniversario del Atentado a la AMIA, globalización e industria de la muerte por Carlos Braverman


Comenté hace poco que según el último informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), el gasto militar mundial ascendió a un mínimo de 1,5 billones de dólares en 2009, alrededor de 4.200 millones de dólares diarios. Agregaba que el gasto militar de Estados Unidos representa el 43% del gasto total, grava a sus habitantes con casi 1800 dólares anuales per cápita, pero existe un aumento del gasto en la casi totalidad de las regiones relativo al 6% en todo el mundo. Los 34 conflictos armados siguen generando unos 650.000 a 700.000 muertos anuales y las víctimas potenciales no necesariamente fatales derivadas de las consecuencias de las guerras y sus secuelas de miserias no descienden de los 2700 millones anuales. Afganistán requiere por lo menos un presupuesto de otros 33000 millones de dólares adicionales este año.
Pobreza y miserias de todo tipo caminan junto a la impunidad en términos globales.
Este 18 de julio se cumple un nuevo aniversario del atentado contra la AMIA y la impunidad miserable sigue envolviendo en un sentimiento de impotencia a los familiares de los 85 muertos y más de 300 heridos por el mayor ataque terrorista que vivió Argentina.
Un número ínfimo frente a un mundo generoso en estadísticas del terror, la muerte y la agonía.
Estos hechos no se pueden mensurar, 30 ó 30000 es el mismo tipo de crimen, son de lesa humanidad.
El atentado se produjo a las 9.53 del 18 de julio de 1994 y junto con los atentados y destrucción de las Embajada de Israel en Buenos Aires, la norteamericanas en Tanzania y Kenya, los atentados del 11-S y el 11-M, en el metro en Londres, los ataques mortales a turistas en Luxor (Egipto), Marruecos y Kenya por grupos fundamentalistas es un nefasto eslabón de oprobio y sinrazón no justificable, no argumentable en beneficio de ninguna causa.
Tampoco son sostenibles los hechos en Somalia, Darfur, Ruanda, Irak, Afganistán, los “istam”, Osetia, Georgia, Líbano y los que ocurren en la Autonomía Palestina e Israel, lugar donde también sobraron víctimas del terrorismo y terrorismo es tal, cualquiera sea la bandera de su causa.
Hoy la multiplicación de víctimas, su industrialización, es un asesinato cada vez más difícil de matizarlo con el barniz del idealismo principista, es parte de un engranaje económico que tiene como vimos un presupuesto global y se llama negocio de la guerra y del terror.
El terrorismo y la industria de la guerra vulneran los derechos humanos, cosa que es una verdad obvia, desprecia la vida, la dignidad y cosifica al hombre frente al manipuleo del poder hasta su desaparición física vía penurias insufribles.
Es un tema de la sociedad global, el caso AMIA y todos los que enumeré comprometen a toda la humanidad, su esclarecimiento y futuras prevenciones son parte de la lucha por los derechos civiles y humanos universales, que es inseparable de las batallas de la sociedad civil por la paz.
Esto significa que cuando un colectivo humano es vulnerado por el terrorismo o la guerra institucionalizada o no, toda la humanidad es atacada y cercenada en sus libertades más mínimas. Es la esencia humana la agredida y no una expresión de pensamiento, etnia o confesión y todos los colectivos deben entenderlo así para combatir la agresión, esclarecer los hechos y castigar a los culpables en una acción solidaria sin ocultarse, ni esconderse tras razonamientos ideologizados y mezquinos que justifiquen su omisión de acciones en beneficio de las víctimas o la simple solidarización con las mismas frente a los hechos que las vulneran.
Piense el lector que el presupuesto global en armamentismo es casi veinte veces el importe que se debe invertir en los países en desarrollo anualmente para superar las consecuencias del atraso, que se calcula en 80000 millones de dólares año por un periodo de diez.
Daría alimento a dos veces la cantidad de carentes hoy día y la suma de gasto armamentístico diario reuniría la suma contra el subdesarrollo en 20 días de transacciones militares y muchas oportunidades más podría tener el mundo.
Una sociedad civil sólida y autónoma, capaz de actuar libremente, debidamente capacitada y versada en los derechos humanos, es un elemento fundamental para garantizar la protección sostenible de los mismos a nivel nacional y global; colabora a evitar fracturas que la vulneren frente al terrorismo como al poder belicista.
No creo que el atentado a la AMIA se pueda superar como otras tantas heridas, pero es necesario ejercer su memoria con la finalidad histórica- social de no repetir, no dejar que se repita por el bien de la sociedad.
¡Por la memoria de las víctimas de este atentado, por la justicia, por los derechos humanos universales y contra todo belicismo, convencional o terrorista!

(*) Carlos Braverman (Israel): Politólogo y Psicólogo, miembro de la Asociación de Derechos Civiles de Israel. Activista por una coexistencia judéo-árabe mutuamente justa y el altermundialismo. Miembro del Partido Meretz (Partido Socialista de Israel - Haifa). Presidente del Instituto Campos Abiertos (Investigaciones en Ciencias Políticas).
Derechos reservados Instituto Campos Abiertos Israel ISBN 965 387 008 9 זכויות יוצרים